El problema de la vivienda lleva tiempo instalado en el debate público. Y aunque en las últimas semanas ha vuelto a coger fuerza la tesis del rentismo, que afirma que la actual tensión de precios se debe a que unos pocos propietarios acaparan el mercado y especulan con la escasez, la realidad echa por tierra esta hipótesis. El economista Santiago Calvo explica que, si cruzamos el déficit residencial con el crecimiento anualizado del del precio de la vivienda libre, se aprecia una correlación "positiva, estadísticamente robusta y económicamente relevante", pero también apunta a otros factores, como el atractivo turístico o residencial de algunas zonas, como Baleares, Málaga o Madrid; y la presión específica que ejerce el alquiler vacacional en el residencial.