Extremadura es una de las regiones con más historia de la península ibérica. Entre sus dehesas, ríos y montes se esconden huellas de pueblos prerromanos, fortalezas árabes y villas medievales. Entre ellos destaca, sin duda, el considerado como el pueblo más antiguo de Extremadura, una localidad que fue oppidum prerromano, núcleo romano, plaza fuerte medieval y que hoy sigue viva. Se trata de Coria, localidad cacereña cuyos orígenes se remontan entre los siglos VII y VI a.C a un asentamiento prerromano, probablemente vetón.