Una de cada tres familias que viven de alquiler tiene que dedicar más de un 40% de sus ingresos a pagar la renta mensual, una cifra inédita en la OCDE según los datos del propio organismo. En el caso de los hipotecados, la proporción se reduce hasta el 18%, lo que nos sitúa en quinto lugar, por detrás de Suecia, Grecia, Irlanda, Francia y Luxemburgo.