El Gobierno navarro ha marcado en el calendario el final de la desgravación de la inversión en la vivienda habitual. Prevé eliminar esta deducción a quienes compren una casa a partir del 1 de enero de 2018, mientras que los contribuyentes que actualmente se benefician se quedarán sin ella desde 2023. El año que viene también desaparecen las deducciones para los propietarios que alquilen sus casas. Más de 80.000 navarros se verán afectados por estas medidas.