El inversor institucional que analiza hoy el residencial español no busca únicamente exposición a una clase de activo defensiva. Busca capacidad de ejecución, control operativo, flexibilidad financiera y alternativas de salida. En un mercado en el que los precios de venta y alquiler evolucionan de manera desigual según el producto, la ubicación y el marco regulatorio, el valor ya no reside únicamente en acertar con una tesis inicial. Reside en construir modelos capaces de ofrecer distintas respuestas a medida que cambia el mercado. Esa es la lógica de la opcionalidad, que consiste en preparar el inmueble para responder con rigor ante las incertidumbres futuras, según Noelia Rosón, directora general de Testa Homes.