Comentarios: 79

La vivienda en España está sobrevalorada aún un 24%, casi la mitad que hace tres años, según cálculos del observatorio de coyuntura económica (oce) del instituto Juan de mariana. Alerta de la ralentización del ajuste del precio y de que si prosigue este ritmo de caídas, se necesitarían cuatro años más para completar el ajuste

El organismo muestra su preocupación por la moderación del ritmo de bajada de los precios y asegura que si el ajuste se ralentiza aún más, entonces no veríamos la caída precios que contempla, del 24%, hasta dentro de una década. Pone de relieve que "sin un ajuste en el precio de la vivienda, será mucho más difícil para el resto de la economía encarar la recuperación. Es necesario que los inmuebles se liquiden y los precios regresen a sus fundamentales, tal como sucedió hace ya dos años en otros países como eeuu"

Según el instituto Juan de mariana, en España el ritmo de ajuste ha sido notablemente inferior al de eeuu, debido a que nuestros bancos y cajas se han dedicado a refinanciar a promotores y a retener su stock de viviendas a la espera de que el precio de los inmuebles aumente, algo que cree improbable que suceda mientras este ajuste previo no se complete. Por ello, urge al gobierno y al banco central europeo (bce) a que dejen de sostener financieramente a las cajas de ahorro

Desde 2007, el oce viene calculando la magnitud de la burbuja de precios de la vivienda en España. En aquella primera edición de este informe, ya se avanzó que los precios de la vivienda estaban sobrevalorados en un 40%, tomando como referencia la relación entre los precios de venta y los de alquiler, una magnitud que los autores han denominado Per de la vivienda (En el lenguaje bursátil se denomina per al número de veces que el beneficio neto de una empresa se encuentra incluido en el precio de sus acciones)


El precio medio del metro cuadrado de la vivienda en España se situó, en 2010, en los 2.476 euros. Mientras, el alquiler medio por metro cuadrado y año costaba 97 euros. Esto quiere decir que a finales del pasado año el per de la vivienda (número de años que se necesitaría alquilar un inmueble para recuperar el monto inicial de la inversión) se situó en 25,6. Esta cifra está aún muy alejada del 19,5 que refleja su media histórica, aunque es cierto que ha caído sustancialmente respecto al 32,2 que marcaba en 2007

En el siguiente gráfico puede observarse la oscilación histórica del PER y su tendencia a regresar al valor medio de 19,5

"La vivienda debería bajar un 24% para acabar con los excesos de la burbuja" (gráfico)

 

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79 Comentarios:

emilio
27 Enero 2011, 13:44

In reply to by luisito

La idea de que cuando en un país comienzan a aplicarse políticas económicas más cercanas al libre mercado libre
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El problema es que el libre mercado en el mundo actual en muchos campos no es posible, el libre mercado funciona cuando la oferta y la demanda es flexible, que en un momento determinado si la oferta no es buena se pueda crear otra oferta o se pueda retraer la demanda.

Sin embargo en un mundo globalizado como el actual en muchos sectores estrategicos la oferta esta restringida a unos pocos actores y debido al volumen de inversion necesaria para trabajar en ese campo es muy dificil que aparezcan nuevos actores que mejoren la oferta, ademas al tratarse de sectores estrategicos la demanda no se puede retraer. Por poner un ejemplo las petroleras, las 20 pretoleras mas grandes a nivel mundial pueden trabajar de una forma ineficiente (no estoy hablando de concertar precios) sin preocuparse, saben que nadie puede montar otra gran petrolera de la noche al dia que le haga la competencia, y que los ciudadanos quieran o no tienen que comprar sus productos.

Existe una tendencia a sobrevalorar la capacidad del ciudadano para escoger libremente, de que sirve poder escoger entre varias opciones si todas son malas. Es como la sanidad en usa, pudes escoger el seguro que quieras pero todos van a ser peores y mas caros que la sanidad en Alemania pero claro es mejor poder decidir cual de los malos coges que te obligen a tener uno bueno.

Hay muchas ideas que hace un siglo tenia sentido pero hoy en dia no, cuando fundaron EE.uu tenia sentido que un ciudadano tubiese un arma para que se pudiesen defender del estado, pero que sentido tiene hoy en dia, de que te sirve una escopetafrente a un ejercito con misiles, cazas y submarinos nucleares

ortega3
27 Enero 2011, 17:13

In reply to by mat

"El problema es que el libre mercado en el mundo actual en muchos campos no es posible, el libre mercado funciona cuando la oferta y la demanda es flexible, que en un momento determinado si la oferta no es buena se pueda crear otra oferta o se pueda retraer la demanda"

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Sí, esto es un problema real. Cuando una economía ha sido distorsionada durante décadas por el intervencionismo, la supresión de ese intervencionismo y la vuelta a una economía de mercado, se convierte en una forma de intervencionismo. Por eso es necesario que estas transiciones sean progresivas.

En cuanto al control de facto de la economía a través de las posiciones de monopolio en ciertos sectores estratégicos, creo que es una fantasía como esa que pretende que la "opep" tiene alguna capacidad de ejercer alguna influencia en el precio del petróleo.

El que ciertos sectores se consideren "estratégicos" es una construcción política destinada a justificar el control político de esos sectores y mantener el control de estos sectores requiere de enormes dosis de coacción política, lo que demuestra que una economía de mercado no llega de forma natural a una situación en la que ciertos grupos puedan controlar la economía. Si estos grupos pudiesen controlar realmente una economía abierta no necesitarían el continuo respaldo de la represión estatal.

En cuanto a qué sectores sean centrales o estratégicos en una economía libre es imposible saberlo. La energía podría no ser uno de ellos y el transporte es casi seguro que no es estratégico. Eliminado el intervencionismo estatal en la economía, los coches o los aviones comerciales se convertirían en una rareza para coleccionistas. La existencia de automóviles y de la ingente infraestructura necesaria para mantenerlos es un deseo de los gobiernos no de la gente. Los coches y las carreteras reducen fuertemente en nivel de vida de la gente.

Luis
27 Enero 2011, 18:29

In reply to by mat

Cuando fundaron EE.uu tenia sentido que un ciudadano tubiese un arma para que se pudiesen defender del estado, pero que sentido tiene hoy en dia, de que te sirve una escopetafrente a un ejercito con misiles, cazas y submarinos nucleares
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Ser "inconquistable". Puede ser destruido, pero nunca conquistado.

Un saludo.

Anonymous
27 Enero 2011, 10:42

In reply to by luisito

Lusito, por qué eres tan apodíctico si ni siquiera has leído una de las obras macroeconómicas más importantes de la historia ("the General Theory of Employment, interest and Money"). Con total independencia de que, por supuesto, puedes criticar las conclusiones que keynes extrae de su análisis. Pero la conceptualización que keynes lleva a cabo, así como el esbozar de un marco conceptual fundamental para la entendimiento de la interdependencia de magnitudes y fenómenos económicos. En este sentido es cierto que friedman y su teoría "monetarista" es tributaria de keynes, al basarse en el mismo funcionamiento fundamental. Que sean "formas del mercantilismo" es una conclusión tuya que debe guardar relación con tu peculiar forma de entender el término mercantilismo, habida cuenta de que el proteccionismo, la hipóstatis de la balanza de pagos y la importancia de dinero (en sentido de posesión de oro y plata etc.) queda -en principio- extramuros de la general theory the keynes. Por coherencia, keynes más bien criticabel gold standard. Lo único que comparten el mercantilismo y el "keynesianismo" es quizá el papel del estado que puede y debe intervenir activamente en la economía. Pero clasificar ambos en base a este criterio no ayuda a estructuar el conocimiento. Como tampoco ayuda mucho clasificar las cosas por el color que tienen. Se puede hacer. Pero no tiene mucho sentido.

Y tu comentario "en general no acepto las ideas ni de hayek ni mucho menos las de friedman. Me gustaría aclarar, de todos modos, que las ideas de hayek no son parecidas sino más bien opuestas a las de friedman. " Es, cuanto menos, raro.
No aceptas las ideas the hayek ni las de friedman. Pero las del primero son opuestas a las del segundo. Si no aceptas las ideas de friedman, y las de hayek son opuestas (la contradicción de las de friedman): ¿Dónde está el tertium genus que tú aceptas?

ortega3
27 Enero 2011, 15:13

In reply to by anónimo (not verified)

Lusito, por qué eres tan apodíctico si ni siquiera has leído una de las obras macroeconómicas más importantes de la historia ("the General Theory of Employment, interest and Money").

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No la he leído en detalle pero conozco la parte fundamental de su contenido. Es necesario leer, comprender los detalles y descartar cuidadosamente las posibles fisuras antes de aceptar como (provisionalmente) correcta una teoría. Descartar una teoría puede hacerse solo con conocer sus líneas maestras. El editor de una revista científica por ejemplo, descartará un artículo que describa un método geométrico para construir la cuadratura del círculo (porque existe una demostración sólida del carácter transcendente del número pi) o que explique cómo construir un móvil perpetuo de segunda especie (porque la vigencia de la segunda ley está firmemente establecida), sin necesidad de comprobar o entender los detalles técnicos.

No es que Keynes no entienda cómo funcionan o no haya encontrado una explicación correcta del empleo, del interés o del dinero, el algo más grave, keynes o los keynesianos, no saben, ni siquiera remotamente, qué es el empleo, qué es el tipo de interés o qué es el dinero.

ortega3
27 Enero 2011, 15:15

In reply to by anónimo (not verified)

Con total independencia de que, por supuesto, puedes criticar las conclusiones que keynes extrae de su análisis. Pero la conceptualización que keynes lleva a cabo, así como el esbozar de un marco conceptual fundamental para la entendimiento de la interdependencia de magnitudes y fenómenos económicos.

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Pero es que no cualquier marco sirve y el marco keynesiano, con forma de superstición, es de los que no sirven. Las piezas del rompecabezas keynesiano encajan muy bien unas con otras, sospechosamente bien podríamos decir. Esto es algo que también ocurre en el psicoanálisis, en la mitología griega o en el universo animista del chamán del Amazonas. Las piezas del puzle encajan bien en ese marco porque no son las piezas de la realidad. Hay una sustitución fraudulenta en toda superstición de los problemas que había que explicar por otros problemas imaginarios que son explicados. Los celos que siente un dios al ver que su esposa divina está enamorada de un unicornio pueden explicar que ese dios de muerte al unicornio pero esto no es una explicación de la erupción de un volcán o del mecanismo de las mareas en el Egeo. Las magnitudes “macroeconómicas” del keynesianismo solo son diosas enamoradizas y unicornios.

ortega3
27 Enero 2011, 15:18

In reply to by anónimo (not verified)

En este sentido es cierto que friedman y su teoría "monetarista" es tributaria de keynes, al basarse en el mismo funcionamiento fundamental. Que sean "formas del mercantilismo" es una conclusión tuya que debe guardar relación con tu peculiar forma de entender el término mercantilismo, habida cuenta de que el proteccionismo, la hipóstatis de la balanza de pagos y la importancia de dinero (en sentido de posesión de oro y plata etc.) queda -en principio- extramuros de la general theory the keynes. Por coherencia, keynes más bien criticabel gold standard. Lo único que comparten el mercantilismo y el "keynesianismo" es quizá el papel del estado que puede y debe intervenir activamente en la economía. Pero clasificar ambos en base a este criterio no ayuda a estructuar el conocimiento. Como tampoco ayuda mucho clasificar las cosas por el color que tienen. Se puede hacer. Pero no tiene mucho sentido.

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El mercantilismo es una pseudoteoría económica cuyo único objeto es proporcionar cobertura teórica, pretexto y justificación a los abusos del poder. El objeto del keynesianismo y del neoclasicismo es el mismo. Como toda religión oficial deben justificar el status quo y mostrar como teóricamente óptimo el que una élite aristocrática imponga sus decisiones sobre una mayoría de súbditos.

Lo que define la estructura de estas dos falacias y de otras miles de variantes está muy condicionado por este “objetivo secreto” que comparten. Es algo que hace que todas las religiones económicas al servicio de un régimen terminen convergiendo teóricamente.

El keynesianismo es una auténtica ensalada formada por la acumulación de una serie de parches que fue necesitando keynes a lo largo de las diferentes fases de su adulación al poder y de otros muchos parches que han ido necesitando los keynesianos desde entonces cada vez que han tenido que explicar y demostrar de forma concluyente un suceso que hasta el mes pasado era teóricamente imposible.

Una de las arduas tareas a las que cualquiera de estas mitologías económicas termina por verse abocada tarde o temprano es a la refutación de la Ley se Say. Ninguna de ellas lo ha logrado, por supuesto. La ridícula pretensión de los keynesianos de haber refutado esta ley es una simple pijada sin sentido que demuestra que no han entendido la Ley de Say lo que es lo mismo que decir que no han entendido una palabra de economía. La Ley de Say, la única ley de la economía, pone fuera de combate rápidamente cualquier construcción falaz sobre economía. Es la piedra de toque de la consistencia en economía y por eso las supersticiones económicas deben fingir haberla refutado. La ley de Say es una ley “topológica”, una ley de conservación o de simetría que define la forma global de la economía. Los keynesianos van desplegando uno junto a otro, mapas planos de pequeñas regiones del planeta lo que les lleva a concluir que vivimos en un planeta plano y de extensión infinita. La Ley de Say nos dice que la tierra es esférica y finita. Aunque no notemos la curvatura de regiones pequeñas o no nos valga la pena tenerla en cuenta, say nos recuerda que si pretendemos integrar toda la economía los extremos deben cerrarse sobre si mismos para formar un sistema cerrado y esférico. Esto impide barrer la suciedad indeseada hacia esa inexistente región que se extiende hasta el infinito en la representación keynesiana.

La repulsa hacia el patrón oro está en el origen histórico, anecdótico, del keynesianismo aunque luego los keynesianos han encontrado muchas otras buenas razones detestar la reliquia Bárbara, que, como las constituciones, es visto como una limitación a la arbitrariedad del poder. Keynes inventó su juguete tratando de construir una estrategia para traicionar a la clase obrera británica. Se trataba de rebajar los salarios en Inglaterra sin que los obreros notasen esa reducción en sus salarios.

La Gran Depresión de los años 30 empezó como en 1913 o 1915 en Europa, en Inglaterra sobre todo. Inglaterra se había empobrecido enormemente como consecuencia de la decadencia de su imperio colonial (otro modelo económico piramidal e insostenible basado en el expolio) y como consecuencia de la ingente destrucción de capital que tuvo lugar durante la primera guerra mundial. Este terrorífico empobrecimiento debido a la destrucción de riqueza durante la etapa colonial y durante la guerra apareció en Inglaterra como una severa depresión económica tras la guerra. La economía británica, y muchas otras, quedó bloqueada sin posibilidad de remontar esta depresión. La razón de este bloqueo era la incapacidad de la sociedad y del poder británico para aceptar la realidad. Eran mucho más pobres y mucho menos influyentes, su edad de oro había terminado para siempre y ya no volvería jamás pero no fueron capaces de aceptarlo. El gobierno (un gobierno en el que Churchill era ministro de finanzas) restituyó parcialmente un sucedáneo del patrón oro (el mercado internacional de letras de cambio, que es la cámara de compensación del dinero oro, fue abolido para siempre) y en este nuevo patrón se asignó a la libra esterlina un valor completamente irreal, que no correspondía al nuevo peso económico de Inglaterra. Los sindicatos se aferraron a los salarios de antes de la guerra defendiendo justamente que los mismos obreros que habían dado su vida en una guerra que no habían provocado ellos, no iban a ser quienes pagasen el costo de esa guerra sacrificando también sus salarios.

Keynes siempre vio en el oro y en el carácter limitado de la cantidad de dinero la causa de este bloqueo que era debido a algo mucho más profundo como la negativa de una sociedad a aceptar un cambio histórico irreversible. El primer keynesianismo fue inventado como una estrategia de rebajar el salario real de los obreros manteniéndoles en la ilusión de que seguían cobrando la misma cantidad de libras. El instrumento empleado, claro está, fue la inflación, pronto convertida en la herramienta preferida de keynesianos como antes había sido de mercantilistas.

Anonymous
28 Enero 2011, 17:17

In reply to by luisito

La ley de Say es una ley “topológica”, una ley de conservación o de simetría que define la forma global de la economía. Los keynesianos van desplegando uno junto a otro, mapas planos de pequeñas regiones del planeta lo que les lleva a concluir que vivimos en un planeta plano y de extensión infinita. La Ley de Say nos dice que la tierra es esférica y finita. Aunque no notemos la curvatura de regiones pequeñas o no nos valga la pena tenerla en cuenta, say nos recuerda que si pretendemos integrar toda la economía los extremos deben cerrarse sobre si mismos para formar un sistema cerrado y esférico. Esto impide barrer la suciedad indeseada hacia esa inexistente región que se extiende hasta el infinito en la representación keynesiana.

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Luisito, simplemente genial.

quevedo
28 Enero 2011, 18:28

In reply to by anónimo (not verified)

Viernes, 28 Enero 17:17 anónimo responde a luisito
La ley de Say es una ley “topológica”, una ley de conservación o de simetría que define la forma global de la economía. Los keynesianos van desplegando uno junto a otro, mapas planos de pequeñas regiones del planeta lo que les lleva a concluir que vivimos en un planeta plano y de extensión infinita. La Ley de Say nos dice que la tierra es esférica y finita. Aunque no notemos la curvatura de regiones pequeñas o no nos valga la pena tenerla en cuenta, say nos recuerda que si pretendemos integrar toda la economía los extremos deben cerrarse sobre si mismos para formar un sistema cerrado y esférico. Esto impide barrer la suciedad indeseada hacia esa inexistente región que se extiende hasta el infinito en la representación keynesiana.

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Luisito, simplemente genial.

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San medel:creo que hay un consenso en la comunidad intelectual en la dirección de que sólo hay leyes en las ciencias físicas o experimentales.Como la economía no lo es,pues no las hay.Esto no la hace ni mayor ni menor que otra disciplina.Un saludo.

ortega3
28 Enero 2011, 21:46

In reply to by san medel

San medel:creo que hay un consenso en la comunidad intelectual en la dirección de que sólo hay leyes en las ciencias físicas o experimentales.Como la economía no lo es,pues no las hay.Esto no la hace ni mayor ni menor que otra disciplina.Un saludo.

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Pueden llamarse leyes o de otra forma pero lo cierto es que la economía tiene sus leyes, en el sentido de que tiene cierta forma que es independiente del ser humano. Sea cuál sea la forma que una sociedad quiera dar a "su economía" la economía con mayúsculas termina por aparecer.

Un ejemplo de esto lo teníamos hace poco con una noticia que aparecía hace poco en idealista. Decía la noticia que muchos de los que eran agraciados con una vivienda de vpo en la comunidad de Madrid renunciaban a quedarse con la vivienda.

Todo el mecanismo de las vpo parece ser una construcción política, humana, en la que la oferta (el número de vpo que se edifican), los precios o la demanda son diseñados al gusto o según las necesidades políticas o sociales. El precio de cada vpo parece depender solo de que consideremos más conveniente. El tamaño de la demanda o quienes formarán esa demanda también parece ser algo que colectívamente podemos decidir a través de un parlamente. Decidimos que "colectivos" forman o no parte de esa demanda según un criterio arbitrario.

Sin embargo las tozudas leyes de la economía terminan por infiltrarse y aflorar. En un mercado, la variable reguladora que se ajusta a si misma para regular la oferta y la demanda es el precio.

En la vpo el precio es fijo y está fijado por lo que políticamente se considere un "precio justo". La oferta también está decidida por la política. Podrían edificarse 12.000 vpo o 18.000 dependiendo de las promesas electorales de los políticos.

Si decidimos arbitrariamente que se oferten, por ejemplo, 16.000 viviendas al año y no permitimos que cambie en precio, necesitamos algún sistema que ajuste la demanda a 16.000 compradores de vpo.

Una forma da hacer esto es restringir el catálogo de colectivos con derecho a una vpo a base de ir subiendo el listón hasta que por eliminación, solo queden 16.000. Por ejemplo, si las mujeres víctimas de maltrato y ancianos mayores de 70 tienen derecho a vpo y nos salen 22.000, lo que haríamos sería restringir el derecho a vpo a mujeres víctimas de maltrato y mayores de 70 años cuyos ingresos no superen los 24.000 euros.

El problema que un político ve en este sistema es que todas estas cosas se hacen para comprar votos con dinero público y si se restringe el censo de beneficiados por las medidas, se reduce el número de votos que se compran con cierto gasto público (el precio del voto comprado sube)

Así que el truco consiste en hacer creer a 65.000 personas que tienen derecho a obtener una vpo aunque solo se haya decidido edificar 16.000 vpo.

¿Cómo se ajusta la "demanda potencial" de 65.000 personas con derecho a vpo con la oferta real de 16.000 vpo? Pues variando el precio, claro. El acceso a la vpo se encarece hasta que el precio progresivamente más alto haga que de los 65.000 se desanimen 49.000 y solo queden los 16.000 a los que se puede satisfacer con las 16.000 viviendas ofertadas.

Esta subida de precio, que es un mecanismo de mercado, está "oculta" porque políticamente el precio no se puede subir organizando una subasta. Lo que se hace, por ejemplo, es organizar un sorteo que selecciona al azar a los afortunados.

Como hay mucha más gente que quiere y tiene derecho a una vpo que vpos ofertadas, estos sorteos generan una larga lista de espera. El tiempo que un demandante promedio pasa en esta lista de espera es proporcional al desequilibrio entre la demanda y la oferta.

Por ejemplo, si cada año aparecen 17.000 demandantes nuevos de vpo y se edifican 16.000 vpo al año el tiempo de espera será muy corto. Si cada año aparecen 17.000 nuevos demandantes y se edifican solo 250 vpo, el demandante medio tendrá que esperar décadas antes de que la suerte le sonria en el sorteo.

Este "tiempo de espera" es un precio y, nos guste o no, o independientemente de qué forma hayamos querido dar al sistema, este precio se comportará como la economía decreta que debe comportarse un precio.

Si en un mercado libre hay muchos más demandantes que viviendas ofertadas, el precio de esas viviendas sube hasta ajustar al tamaño de la oferta y la demanda.

En el caso de las vpo, el precio base en euros es demasiado bajo lo que crea inmediatamente una situación de sobredemanda. En el caso de las vpo, al precio oficial, en euros, se le añade el precio del "tiempo de espera" que es una penalización que frena o desanima a la demanda.

El tener que esperar 4 años antes de que te adjudiquen la vpo tiene un valor económico y ese valor económico está representado por un precio. Aunque echemos tierra sobre ese "precio secreto", ese precio sigue ahí y regula el mercado de vpo.

Por ejemplo, si en un polígono hay viviendas iguales unas libres y otras vpo. Las vpo cuestan 100.000 y hay que esperar 5 años y las libres cuestan 102.000 y son de entrega inmediata, está claro que la mayoría de la gente optaría por las libres. La razón es simple, el precio de las vpo es más alto, aunque ese sobreprecio que las encarece no aparezca en la etiqueta del precio.

La razón de que las listas de espera existan en la sanidad pública, los tribunales de justicia o las oposiciones para ser funcionario y no en el mercado es esta: se mantiene la ficción de que que no hay un precio que regule oferta y demanda pero lo cierto es que si hay ese precio, solo que se mantiene oculto.

En el mercado de la vivienda libre en Madrid, la disminución de la presión de la demanda ha hecho que bajen los precios en un intento del mercado (hasta donde dejan que actúe el mercado) de ajustar oferta y demanda.

¿Qué vemos en el "mercado" de vpo? Lo mismo.

Pongamos que el 40% de los que son agraciados en un sorteo de vpo no recogen su vivienda. En esta caso, si tenemos que adjudicar 600 vpo tendremos que sacar 1000 papeletas ganadoras, ya que 400 de los agraciados no recogerán su vpo. Eso hace que la velocidad a que va siendo atendida la demanda crezca un 66% (porque edificando 600 viviendas eliminados a 1.000 personas de la lista). Como la velocidad a que el sistema procesa la lista es mayor, el tiempo de espera se reduce en esa proporción (un 40% en este ejemplo)

Esto es una reducción de precio. Veamos: pongamos que el precio euro de las vpo era y sigue siendo de 100.000 euros. Antes había que esperar (en promedio, esto depende de la suerte de cada uno) unos 5 años para obtener una de las vpo en sorteo. Imaginemos que el esperar 5 años equivale a una penalización de 20.000 euros. El precio real entonces de cada vpo, sumando la espera era de 120.000 (100.000 + 20.000 de espera)

Ante un descenso de la demanda, el tiempo de espera se reduce un 40% desde unos 5 años hasta unos 3 años lo que hace que el precio equivalente de esta espera baje desde 20.000 euros hasta 12.000 euros y que el precio total equivalente de las vpo baje desde 120.000 hasta 112.000.

Bien, lo curioso aquí, es que si uno utiliza las ecuaciones y leyes de la economía de merado con precios libres y analiza este sistema "totalmente artificial" de las vpo, puede predecir con precisión cuál será la reducción de los tiempos de espera en esa lista de demandantes de vpo. Esto ocurre porque el mecanismo de los precios, de su formación de la forma precisa en que los precios cambian para un desequilibrio dado entre oferta y demanda es un mecanismo "natural" que obedece unas "leyes naturales"

Es casi seguro que el político que diseñó el sistema de vpo no pensó en nada de esto, y su intención probablemente era que su sistema fuese inmune a los cambios de precios pero no lo consiguió.

El poder del ser humano de cambiar o influir en el mundo es mucho menor de lo que solemos imaginar. Los chamanes tratan siempre de convencernos de que son ellos quienes crean la lluvia y de que por eso les necesitamos y dependemos de ellos. La realidad, la realidad que está ahí fuera y no podemos controlar es mucho más poderosa. El descubrirlo puede hacer que nos sintamos impotentes y asustados al principio pero solo hasta que descubrimos que estamos en unas manos mucho más poderosas, más antiguas y más sabias que las del chamán: en las manos de la lluvia que llueve para todos nosotros porque sabe que todos tenemos derecho a que llueva.

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