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¿Cuántos cojines tiene tu cama? Como evitar perder el control con estos socorridos accesorios

Houzz
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Autor: houzz

Los cojines en la cama son una de las tendencias más extendidas en la decoración doméstica y, aunque puede que no sea del todo práctica para la vida diaria, desde luego que la ayudan a mejorar el aspecto visual de nuestra casa.

Seguramente, a ti también te gusta tener la cama decorada con muchos cojines y mantas, porque da una sensación cálida y acogedora. La pregunta es: ¿Qué haces luego por la noche? ¿Dónde los guardas?

1. Tesis

Las camas decoradas con cojines vistosos y mantas calentitas son inspiradoras y dan un soplo de aire fresco al dormitorio, además de invitar al descanso y a la relajación.

Así lo corrobora compartiendo su experiencia la Houzzer Elisabet Aymerich: “Desde que tengo muchos cojines utilizo la cama como sofá. ¡Que gustazo dejarte caer! Son super cómodos”, cuenta.

Muy probablemente, todos nos dejaríamos caer sobre la cama de la imagen. Las camas muy decoradas son, sencillamente, perfectas y, desde luego, la decoración de una cama soñada lleva implícitos esos pequeños accesorios ‘hygge’: término danés que hace referencia al calor acogedor del hogar y a una estética agradable.

“Tengo seis en mi cama”, reconoce Jackeline X, avanzando una de las cuestiones clave: el tiempo que tardamos en hacer y deshacer la cama, cuando esta está llena de cojines y mantas: “Tardo exactamente un minuto por la mañana para colocarlos, y otro a la noche para quitarlo. De momento, dispongo de esos dos minutos para disfrutar de una cama bonita…. Veo camas sin cojines y me parecen sosas”, reconoce.

2. Antitesis

Es evidente que los cojines y las mantas decorativas dan más trabajo en el dormitorio. Yolanda, una de nuestras Houzzers madrileñas, así lo entiende: “Tengo dos cojines y me parece poco práctico tener que quitarlos y ponerlos. Cuando veo fotos o tiendas con la cama llena, no entiendo el objetivo de una decoración que, en la realidad, no es práctica”, reflexiona.

Porque, además, una vez que te has tumbado, es habitual notar uno o dos cojines molestándote en la espalda. ¿Y qué ocurre por la noche? Que hay que ponerlos bajo la cama y, a la mañana siguiente, volverla a colocar, sacudir y dar forma. Por no hablar de cómo hacer desaparecer las montañas de almohadones, si realmente quieres dormir en tu propia cama.

3. Síntesis

Si no quieres perder tiempo colocando los cojines, pero no quieres renunciar a un aspecto cálido y acogedor en tu cama, céntrate en los textiles. Una manta de lana y unas sencillas almohadas de lino aportan calidez y un toque elegante y decorativo.

Jorge Laucirica, de Arbe Decoración, sugiere que, “es más elegante y sofisticado tener las almohadas con la misma tela de la cama, para no recargarla demasiado ni cansarnos de tanto montaje para tener la casa perfecta. Si vamos a poner la cama blanca, aconsejo un par de cojines –mejor de terciopelo y con algún color especial–para resaltar un poco la cama”, explica.

Una buena solución para no tener todos los cojines y las mantas desordenadas por el dormitorio es colocar una caja o un banco a los pies o al lado de la cama. Esta idea resulta muy práctica… a pesar de que no nos evite el esfuerzo extra de quitarlos y colocarlos a diario.