El Gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, reconoce que este sobreesfuerzo sitúa a la vivienda en situación de "emergencia nacional". Según el informe del organismo, el 46,8% de los habitantes de la capital hispalense hace un sobresfuerzo. Le siguen Málaga, Barcelona y Madrid. Los problemas de acceso a la vivienda se ensañan especialmente con las grandes áreas urbanas, los jóvenes y los nuevos residentes. En algunas ciudades, los habitantes que no son propietarios de una vivienda dedican íntegramente su renta neta durante un periodo de entre 9 y 10 años para poder adquirir un hogar.
El encarecimiento de los precios derivado de la escasez de oferta explica que la tasa de esfuerzo tanto en alquiler como en compra se mantenga en niveles elevados. Lo peor se lo lleva el arrendamiento, que consume el 35% de los ingresos netos de una familia media en España, frente al 25% de los ingresos en el caso de la compra, sin considerar el ahorro previo necesario para obtener financiación, según el estudio de idealista con datos del primer trimestre de 2026. En Palma, Málaga, San Sebastián y Madrid se destina más del 30% de los ingresos familiares tanto para comprar como para alquilar.
Los anuncios de viviendas en alquiler publicados en idealista en el segundo trimestre de 2024 recibieron una media de 32 contactos antes de darse de baja. Una cifra más elevada que la registrada en el mismo periodo de 2023, cuando recibían de media 21 contactos, según el estudio del portal inmobiliario. Este fuerte aumento de la presión de la demanda, provocado por la disminución de la oferta disponible, ha favorecido que los precios de los alquileres subieran un 9,8% en el último año.
Ante el reciente episodio inflacionista, las familias han empleado diferentes estrategias para adaptar sus decisiones de consumo, de ahorro o de oferta laboral a la situación actual. Los hogares españoles, más que en otros países de la zona euro, han recurrido al crédito, a buscar un segundo trabajo o a trabajar más horas para amortiguar el impacto del incremento de los precios, especialmente en el caso de las familias con colchones de liquidez reducidos.
Un estudio de las consultoras Gesvalt y Atlas cifra en 1,504 millones el número de pisos de alquiler asequibles necesario para satisfacer la demanda y evitar que los hogares destinen más del 35% de sus ingresos al pago de la renta, el nivel máximo de esfuerzo que recomiendan los expertos. Madrid es la provincia con mayor déficit de vivienda de alquiler asequible, seguida de Málaga, Barcelona, Sevilla y Cádiz.
La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) critica que el Gobierno se escude en la baja presión fiscal en España respecto a la media europea para justificar una subida de impuestos. Sostiene que dicho indicador es impreciso y recuerda que el esfuerzo fiscal real, que incluye otras variables como la renta per cápita, es uno de los más altos de la OCDE junto con los de Francia, Italia, Portugal y Grecia. Por eso, habla de políticas peligrosamente erróneas, sobre todo en una recesión como la actual.
La parte del salario que dedican las familias a pagar la hipoteca sobre sus casas aumentó por primera desde 2007, en plena burbuja de la vivienda.
Los hogares españoles acumulaban a cierre de noviembre una deuda de más de 730.000 millones de euros. A pesar de que desde máximos han reducido su endeudamiento en más de 170.000 millones de euros, el servicio de estudios de Caixabank asegura que para llegar a un nivel más sostenible todavía tendrán que desapalancarse durante dos años más. Será entonces cuando puedan equipararse a los niveles europeos.
La recuperación económica no llega al bolsillo de los consumidores de igual manera.
Las familias españolas que adquirieron una vivienda en el segundo trimestre de 2012 destinarán a pagar su hipoteca el primer año el 27,5% de sus ingresos brutos anuales, incluyendo las deducciones fiscales.
Recibe nuestras últimas noticias en tu correo electrónico Suscribirse