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Las familias españolas aún tienen que reducir deuda hasta 2018 para llegar al nivel europeo

El sector privado español se ha desendeudado a marchas forzadas a lo largo de los años más crudos de la crisis. Y su ajuste por fin parece ver la luz al final del túnel.  

Desde el año 2008, según los datos que maneja el Banco de España, hogares y empresas han reducido sus deudas en nada menos que medio billón de euros (aproximadamente la mitad del PIB doméstico), lo que les ha llevado a realizar uno de los esfuerzos más importantes de Europa para equilibrar sus finanzas.

“Después de estar años desendeudándose, el sector privado se acerca a niveles de deuda sostenibles. Si tomamos la eurozona como referencia, las empresas españolas alcanzaron el nivel de deuda de sus homólogas comunitarias en el segundo trimestre de 2015. Los hogares, en cambio, se están desendeudando algo más lentamente porque tienen menos mecanismos a su disposición para desendeudarse”, asegura en un informe Caixabank Research, el servicio de estudios de la entidad financiera.

Pero, ¿cómo es posible que las familias españolas, con lo que han sufrido durante estos años, aun necesiten hacer más ajustes en su economía? La respuesta está en que la mayor parte de su deuda está vinculada a la vivienda, por lo que se trata de un endeudamiento a largo plazo.

El Banco de España cifra en 733.242 millones de euros la deuda del conjunto de los hogares a cierre de noviembre (en 2008 llegó a superar los 908.000 millones) y, de ella, en torno al 77% está vinculada al mercado de la vivienda (deben por este concepto unos 564.200 millones de euros).

“El hecho de que el grueso de la deuda de los hogares se materialice en préstamos hipotecarios a largo plazo y esté en manos de hogares con restricciones significativas de renta explica la mayor lentitud en el proceso de desapalancamiento familiar”, explica la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) en un estudio sobre el endeudamiento de la economía española.

El servicio de estudios de Caixabank, no obstante, cree que los hogares seguirán soltando lastre y se acercarán a unos niveles de endeudamiento más sostenibles en los próximos ejercicios.

“Si se mantiene la reducción del último año, los hogares alcanzarán el nivel de la eurozona dentro de dos ejercicios”, sostiene la entidad. Por tanto, y en su opinión, las familias tendrían que quitarse al menos otros 30.000 millones más, para reducir su deuda por debajo de los 700.000 millones de euros para dar por finalizado el proceso de desapalancamiento del sector privado. Y todo apunta a que es una meta sencilla: actualmente los hogares está bajando solo su deuda hipotecaria a un ritmo de 2.000 millones de euros.

La buena noticia es que esta elevada deuda ha dejado de ser un obstáculo para el crecimiento. “En un contexto de crecimiento del PIB y bajos tipos de interés como el actual, la reducción de la deuda es compatible con flujos de crédito positivos. El exceso de deuda, que limitó el desempeño del sector privado al inicio de la recuperación, ya está dejando de ser una losa para el crecimiento”, señala la entidad.

La deuda, uno de los mayores desequilibrios

La tendencia a la baja que ha tomado la deuda del sector privado no evita que el endeudamiento total de España siga siendo uno de los principales desequilibrios macroeconómicos de nuestro país. Somos, de hecho, una de las economías más endeudadas del planeta si sumanos los sectores público y privado.

“La reducción de la deuda hasta niveles sostenibles es imprescindible para mejorar la capacidad de crecimiento y mermar la vulnerabilidad externa. Gran parte de los préstamos y títulos de deuda se encuentran en manos de no residentes, de modo que la economía española sigue siendo vulnerable a potenciales cambios del sentimiento de los inversores internacionales”, insiste Caixabank.

Y no es para menos. A los 733.000 millones de euros que deben las familias debemos sumar los casi 926.000 millones que deben las empresas no financieras y al más de un billón de euros que debe el conjunto de las Administraciones Públicas (Estado, autonomías, administraciones locales…)

“En el segundo trimestre del año pasado la deuda total representaba un 280% del PIB, solo 22 puntos porcentuales por debajo del máximo de 2012 (302,2%), debido a que, al contrario de lo que ocurre en el sector privado, la deuda pública ha seguido creciendo. Y ahora que los vientos soplan de cola, el sector público también debería seguir el mismo camino”. Con todo, y como bien refleja el título del estudio, el desapalancamiento de la economía española es un largo camino por recorrer.