Los terrenos rústicos son aquellos suelos ubicados en el campo o en zonas rurales en los que, en principio, no se puede construir y cuentan con algún tipo de protección. Esto se debe a que, generalmente, son terrenos con valor agrícola, forestal o ganadero. Sin embargo, existen algunas excepciones y se podrían llegar a construir o reformar hoteles y campings en algunos casos. Para ello, es obligatorio dedicar al camping o al hotel el 75% de la superficie total de la parcela y el 25% restante a senderos y a zonas de uso común.