La Dirección General de Tributos ha aclarado en una consulta los requisitos necesarios para que un profesional pueda deducirse los gastos cuando trabaja en una oficina compartida, y aclara que es posible deducirse la cuota del alquiler del espacio y de los servicios adicionales siempre que estén correlacionados con la obtención de ingresos y que el gasto esté debidamente justificado. Según explica el despacho Salcedo Abogados, en términos generales, esta opción es menos problemática fiscalmente hablando que trabajar desde casa.
En los últimos años se están consolidando el teletrabajo, los espacios de coworking o los centros de negocios. Un informe de la consultora Cushman & Wakefield ha analizado cómo están evolucionando las oficinas flexibles en nuestro país, y entre sus conclusiones destaca que son una pieza fundamental para los autónomos, que ofrecen servicios variados que van desde la conexión de internet de alta velocidad o las zonas comunes para reuniones y ocio, y que un 25% de los workplaces prevé abrir un nuevo centro en 2019.
Levantarte de la cama, lavarte la cara, coger una taza de café y… ¡zas! Ya estás en tu ‘oficina’. Ese es el día a día de miles de freelances, emprendedores y asalariados de empresas que otorgan flexibilidad a sus empleados para trabajar desde casa.
En ocasiones trabajar en casa resulta frustrante.
Ni sociedad de la información, ni Internet de alta velocidad, ni flexibilidad laboral… parece que a las empresas españolas les cuesta confiar en sus empleados lo suficiente como para permitirles trabajar desde casa.
Gracias a Internet, el teletrabajo se ha convertido en una alternativa muy interesante para muchos profesionales que han convertido su hogar en su propia oficina y que no solo evitan los incómodos traslados sino que además pueden trabajar en pijama.
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