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El BCE despide 2017 sin cambiar su política, pero mejora la previsión económica de la eurozona

Mario Draghi, presidente del BCE
Gtres
Autor: Redacción

La máxima autoridad monetaria en la eurozona ha celebrado su última reunión del año. Y, aunque no ha anunciado cambios respecto a su política monetaria, sí ha querido lanzar un mensaje de optimismo: las previsiones económicas y de inflación que maneja para los próximos años son más altas de lo esperado hasta la fecha. Este escenario podría dar el pistoletazo de salida a la retirada progresiva de los estímulos en la eurozona, aunque el BCE ha vuelto a defender sus medidas y ha dejado claro que aún tardará en llegar la normalidad monetaria. 

Como recuerda Renta 4, "el BCE mantuvo los tipos sin cambios: los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,0%, donde permanece desde marzo 2016, y el de depósito en -0,4%. Reiteró que reducirá el importe de las compras mensuales de deuda (programa conocido como QE) a partir de enero desde los 60.000 millones de euros actuales hasta 30.000 millones, compras que se mantendrán en principio hasta el mes de septiembre, pero con la puerta abierta a ampliar en plazo y cuantía el QE si es necesario".

La reducción del volumen del programa de compra de deuda pública y privada fue el último gran anuncio del organismo liderado por Mario Draghi, tras la reunión del mes de octubre. Sin embargo, y a pesar de que este gesto supone el principio del fin de los estímulos, el mercado da por hecho que las primeras subidas de los tipos de interés no llegarán hasta 2019.

Pero lo más importante de la reunión para los expertos fue la revisión al alza de las previsiones de crecimiento e inflación en la eurozona para los próximos años. 

En concreto, el BCE espera que el PIB se incremente un 2,4% este año, dos décimas más de lo que esperaba hasta ahora, otro 2,3% en 2018 (+5 décimas), un 1,9% en 2019 (+2 décimas) y otro 1,7% en 2020. En lo que se refiere a la inflación, la previsión para 2017 es del 1,5%, mientras que la de 2018 se sitúa en el 1,4% (+2 décimas frente al pronóstico anterior). Ya para 2019 espera una inflación del 1,5%, aún lejos del objetivo del 2%. 

Y son precisamente estos pronósticos los que llevan al guardián del euro a ser tan cauteloso en lo que se refiere a la retirada de estímulos. 

"El Consejo de Gobierno del BCE, además de cumplir el guion establecido y no modificar su política monetaria, anunció la revisión sensiblemente al alza de las expectativas de crecimiento económico para la región en los próximos años. Pero, por si eso no fuera suficiente, volvió a reiterar la necesidad de mantener las políticas monetarias acomodaticias, al menos, mientras la inflación siga mostrándose débil, concretamente la subyacente que se mantiene lejos del objetivo de cerca del 2% establecido por la autoridad monetaria", añaden desde Link Securities. 

Mientras la máxima autoridad de la eurozona encara 2018 con las primeras retiradas de estímulos, su homóloga estadounidense afronta el nuevo año con un cambio en la presidencia y una subida del precio del dinero, que ya está al 1,25%. ¿Y por qué hay estas diferencias en el proceder de ambos bancos centrales? La respuesta está en que la recuperación económica, el paro, los precios y las bolsas están evolucionando de forma más favorable en la primera economía del planeta, mientras que en la eurozona sigue imperando la prudencia, tal y como lo demuestran estos gráficos.