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El número de sucursales bancarias ha caído un 40% desde 2008: así ha variado en tu provincia

Los bancos están viviendo uno de los momentos de mayor cambio de la historia. Desde que estalló han desaparecido la mayor parte de las entidades que existían, han entrado en juego las nuevas tecnologías y los márgenes del negocio financiero se han reducido con fuerza.

Con la economía, el empleo y el consumo en pleno despegue, la banca está apostando por una estrategia que mira en dos direcciones: por un lado, está librando una batalla para captar nuevos clientes que le ayuden a aumentar sus ingresos y, por otro, está intentando reducir al máximo sus costes operativos. Este factor, junto con la concentración que hemos visto en los últimos años, explica el fuerte recorte que se ha producido en el número de sucursales bancarias.

Según los datos del Banco de España, a cierre de 2017 existían 27.320 oficinas bancarias en todo el territorio, una cifra un 40% inferior a la que había en 2008 (cuando se contabilizaron 45.662). Pero dicho porcentaje cambia según la provincia en la que nos encontremos.

Tal y como muestra el análisis que ha realizado el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), la red que más se ha recortado ha sido la de Barcelona, que ha perdido más de la mitad de sus sucursales bancarias (-54%), al pasar de 5.819 oficinas en 2008 a 2.676 una década después.

Otras provincias afectadas especialmente por el cierre de sucursales han sido otras catalanas como Girona y Tarragona, ambas con un 49% menos de oficinas que en 2008; así como toda la Comunidad Valenciana. Castellón, de hecho, registra la segunda mayor caída del país (-52%), mientras que el descenso es también pronunciado en Valencia (-46%), Alicante (-45%) y en otras zonas como Zaragoza (-47%) u Ourense (-46%).

También supera la media nacional del 40% el tijeretazo en provincias como Almería (-42%), Lérida (-41%), Madrid (-44%), Málaga (-43%), Las Palmas (-41%), Pontevedra (-41%) o Sevilla (-41%).

Por el contrario, Cuenca (-17%), Ciudad Real (-19%), Teruel (-21%) y Badajoz (-21%) han sido las zonas en las que se ha perdido menor porcentaje de oficinas. Con caídas inferiores al 30% también están Albacete (-26%), Córdoba (-29%), Guipúzcoa (-22%), Jaén (-23%), Navarra (-29%), Zamora (-29%) y Toledo (-24%).

La mitad de los municipios españoles, sin oficina

Otro de los datos curiosos que contiene el informe del Ivie es el número de municipios que hay en España sin oficina bancaria. Y la respuesta es que más de la mitad de las localidades carece de sucursales. De los 8.117 pueblos que había en España a cierre de 2016, 4.114 no tenían ni una oficina, lo que representa el 50,7% del total.

“El cierre de sucursales ha repercutido especialmente en aquellos municipios pequeños que han perdido todas sus sucursales. Esta exclusión financiera afectaba a las 1.256.590 personas que residen en esas localidades, lo que supone un 34,2% más que en el año 2008. En conjunto, representan el 2,7% de la población española, frente al 2% en el año 2008”, explica Joaquín Maudos, director adjunto del Ivie y catedrático de la Universidad de Valencia.

Si miramos las regiones lás afectadas por la falta de sucursales la peor parada es Castilla y León, donde el 80% de los municipios y el 16% de la población no disponen de una sucursal bancaria en su municipio. “La exclusión es todavía más acentuada en las provincias de Zamora, Segovia y Ávila, donde más de la quinta parte de sus habitantes tiene que trasladarse fuera de su localidad para acceder a una sucursal bancaria. En estas tres provincias, se cerraron, respectivamente, el 29%, el 37% y el 40% de sucursales bancarias entre 2008 y 2017”, añade el estudio.

Otras provincias donde más de un 10% de la población no dispone de una oficina bancaria en su localidad son Burgos (12,4%), Cuenca (11%), Huesca (10,4%), León (16,4%), Palencia (18,4%), Salamanca (19,6%), Soria (15,1%) y Teruel (10,5%). En cambio, por debajo del 1% encontramos varios ejemplos, entre ellos Cádiz, Córdoba, Madrid, Málaga, Santa Cruz de Tenerife, Pontevedra o Sevilla, además de Murcia y Baleares.

Según el Ivie, estas dos últimas son “regiones en las que prácticamente todos sus ciudadanos disfrutan del acceso a una oficina bancaria en su lugar de residencia. Solo existe un municipio en cada una de estas comunidades autónomas que no tiene ninguna oficina de un banco, caja de ahorro o cooperativa de crédito”, sostiene el organismo.