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Ámsterdam transforma la basura en ladrillos

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Reciclar es una de las mejores maneras de cuidar el planeta. Los ciudadanos deben estar concienciados de que hay que proteger el planeta. Un simple gesto puede servir para mucho. Una organización en Ámsterdam ha lanzado una campaña para transformar la basura en bloques modulares reutilizables con el apoyo de los vecinos.

Por tus manos pasan constantemente objetos que valoras por poco tiempo. De hecho, cada español genera unos 449 kilogramos de residuos al año. Siempre hay algún buen ciudadano, eso sí, al que se le ocurre una idea novedosa para dar una segunda vida a nuestros desechos, por ejemplo, como parte de un nuevo proyecto arquitectónico o urbanístico.

Investigadores de la Universidad de Jaén demostraron que los residuos de papel podían servir para construir casas gracias a su transformación en ladrillos. Un grupo de estudiantes de la Universidad de Brighton levantaron una original, estable y bella vivienda construida en un 85% con basura, desde pantalones vaqueros hasta alfombras o VHS. Las autoridades de Róterdam planean incluso que pisemos nuestros reconvertidos desechos: barajan utilizar plástico reciclado como alternativa al asfalto de las calles.

En ocasiones, son los propios vecinos los que deciden trabajar codo con codo en pequeñas iniciativas que aportan un granito de arena para cambiar el mundo. Precisamente en los Países Bajos ha nacido un original laboratorio de barrio defensor de que la basura es un tesoro.

Wasted, un proyecto organizado por Cities Foundation, una organización de Ámsterdam que busca soluciones locales a problemas urbanos globales, pretende crear una comunidad de ciudadanos dispuestos a participar de manera activa en el proceso de reciclaje del plástico. Una sustancia con perjudiciales efectos para el medioambiente: una simple bolsa de plástico tarda más de 150 años en degradarse.

Separar el plástico en el hogar es una tarea para la que no hay que esforzarse demasiado, así que Wasted pide a los ciudadanos que aprendan y se diviertan al tiempo transformando sus residuos de plástico en elementos arquitectónicos con los que engalanar su propio barrio. Bancos para los parques, jardineras o escenarios son algunos de los elementos que los vecinos pueden crear con los desechos de su casa: la imaginación es el límite en este proyecto colaborativo.

Por el momento, Cities Foundation ha completado la primera fase de Wasted en Amsterdam Noord, un barrio situado en la zona norte de Ámsterdam. 250 vecinos y 23 empresas han participado en la iniciativa.

Ya han recolectado 2.225 kilogramos de plástico que han transformado en más de un millar de pequeños bloques modulares de colores con los que poder crear nuevas estructuras fácilmente. Los bloques pueden ser reutilizados más de una vez, transformándose en todo tipo de objetos.

La organización ha montado un pequeño laboratorio con un horno, moldes y una prensa de reciclaje para que los vecinos asistan, aprendan el proceso y lo realicen ellos mismos. Envases de comida, bolsas de los supermercados, bolígrafos, lápices o botellas son algunos de los objetos cotidianos que han utilizado para la tarea.

Cities Foundation ha complementado el laboratorio con clases de arqueología de plástico para mostrar los diferentes tipos y concienciar sobre la importancia de reducir su uso.