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La letra pequeña de la hipoteca mixta de Bankinter: ventajas y requisitos a tener en cuenta

En los primeros 10 años se paga un tipo de interés fijo y luego, variable

Autor: Redacción

Bankinter mantiene su apuesta por las hipotecas mixtas, una alternativa de financiación para la compra de vivienda que establece un tipo de interés fijo en los primeros años y que luego pasa a ser variable.

En el caso concreto de la hipoteca mixta de Bankinter, el interés se mantiene inalterado durante la primera década del préstamo, periodo en el que la entidad aplica un 1,60%, mientras que, a partir del undécimo año, se reconvierte en euríbor + 0,99% (2,24% TAE). Ahora bien, estos tipos se consiguen solo si el cliente decide aplicarse unas bonificaciones concretas: la domiciliación de la nómina, la contratación de los seguros de hogar y vida y la apertura de un plan de pensiones. Además, hay condiciones adicionales.

Por ejemplo, los ingresos del cliente deben superar los 2.000 euros mensuales, mientras que el seguro de hogar debe incluir un contenido mínimo de 30.000 euros y un capital de continente equivalente al valor de tasación del inmueble. En el caso del seguro de vida, la contratación debe ser por el 100% del importe del préstamo hipotecario.

Por último, y además de abrir el plan de pensiones, la entidad exige que éste se mantenga en vigor durante toda la vigencia del préstamo y que el cliente realice una aportación mínima anual de 600 euros.

En ausencia de todas esas bonificaciones, los tipos se incrementan hasta el 2,9% en el caso del tramo fijo que se aplica durante los primeros 10 años y hasta euríbor + 2,29% (3,23% TAE) una vez que pasa a ser variable.

Independientemente de que el cliente quiera aplicarse bonificaciones o no, el préstamo mixto de Bankinter tiene otras características que conviene conocer. Una de ellas es que el importe mínimo que puede solicitar el cliente es 30.000 euros, mientras que el máximo depende de cada operación.

En términos generales, la entidad está dispuesta a prestar hasta el 80% del menor de estos dos importes: el valor de tasación o el precio de compra del inmueble que vaya a ser la vivienda habitual. En el caso de que se trate de una segunda residencia, el límite es el 60%.

También hay que tener en cuenta que esta hipoteca tiene una comisión de apertura de 500 euros y que también penaliza las amortizaciones anticipadas. El pago mínimo es de 300 euros y el cliente debe asumir una comisión. Si el desembolso se produce durante el tramo a tipo fijo (primeros 10 años), la penalización es del 2% del capital amortizado de forma anticipada, mientras que si se produce en el periodo en el que se aplica el tipo de interés variable, la comisión es del 0,25% durante los primeros tres años y del 0,15% entre el cuarto y el quinto año. A partir de entonces, la penalización desparece.

Otra de las condiciones a tener en cuenta es que el plazo de contratación depende de la edad de los titulares del préstamo. El máximo es 30 años, pero siempre que ninguno de los solicitantes supere los 75 años de edad al finalizar la vida de la hipoteca.