Información sobre vivienda y economía

Abusos y tatamis: la odisea de un extranjero para alquilar piso en Japón

Autor: @javierpicazo

Agentes inmobiliarios que apenas hablan inglés, comisiones abusivas, garantes, medidas de espacios en ‘tatamis’ en lugar de metros cuadrados, centenares de ‘yenes’ y cierta discriminación con los extranjeros. A grandes rasgos así es como funciona el arrendamiento en un país en el que cada metro cuadrado es oro y donde conviene tener paciencia para no perderse en formalismos

Para álvaro vizcay, como a casi el resto de extranjeros que llegan a Japón, los inicios en el país del sol naciente no le fueron nada sencillos. Llegaba a tokio con 31 años, un puestazo de responsable en una multinacional, mucho mundo a cuestas y la mente muy abierta. Pronto se daría cuenta de que nada de eso iba a ayudarle en su odisea tokiota para encontrar casa

“me costó cerca de un mes y medio encontrar piso”, revela álvaro a idealista news, que pasó ese tiempo en un hotel trabajando y buscando pisos hasta la madrugada. En su opinión, “la mayor barrera fue el idioma y la falta de flexibilidad de los de la inmobiliaria y los dueños de las casas”, puntualiza

Con casi 127 millones de habitantes y una orografía de marcado perfil montañoso, en el archipiélago nipón, formado  por cerca de 3000 islas, el espacio habitable escasea, se concentra en las costas y las megaurbes y la batalla por el suelo se libra a golpe de talonario

El precio medio en 2013 del alquiler en la capital nipona superó los 3.100 yenes por metro cuadrado (algo más de 22 euros, casi el doble de ciudades como Madrid, donde el precio medio alcanzó en el cuarto trimestre de 2013 los 10,8 euros)

Para alquilar piso en Japón, y dados los problemas con el idioma, lo conveniente es primero sondear precios en la zona que interese. Para ello lo mejor es cotejar las plantas de pisos expuestas en los escaparates de las tiendas de los agentes inmobiliarios que hay por toda la ciudad, vitales para hacerse una idea de los precios, número de habitaciones o exigencias del propietario y del agente

El desembolso inicial puede ser de unos 5 meses por adelantado. Una media de 635.000 yenes (más de 4.500 euros) de los que, generalmente, se dan por perdidos cuatro

“con el sueldo con el que llegaba no esperaba tener muchos problemas para encontrar casa, además lo costeaba mi empresa. Lo que no me podía imaginar era la de gastos abusivos que implica alquilar una casa en una ciudad como tokio”, afirma

Un apartamento en la capital de una habitación en una zona céntrica ronda de media los 127.000 yenes al mes –unos 920 euros-. Una cifra que no resulta especialmente escandalosa si pensamos en los sueldos nipones, donde el ingreso medio en los hogares con al menos un asalariado alcanzó en 2012 los 467.774 yenes (unos 3.300 euros) mensuales

No obstante una vez alguien se decide por un inmueble empiezan los problemas ya que, por lo general, deberá pagar 1 mes al agente inmobiliario por sus gestiones (especialmente necesarias para los que no hablan japonés), una media de 2 meses de adelanto al propietario (de los que al finalizar el contrato se suelen quedar al menos un mes para reparar desperfectos)  y, en muchos casos,  el abusivo ‘reikin’ (literalmente ‘dinero de gratitud’), conocido en otros sitios como ‘key money’, y que muchos caseros exigen como ‘regalo’ por alquilarte la casa

Eso, unido al pago del mes en el que se entra a vivir hacen que el desembolso inicial sea cercano a 5 meses de alquiler o unos 635.000 yenes (más de 4.500 euros) de los que, generalmente, se dan por perdidos tres o cuatro mensualidades. Además, una vez finaliza el contrato (lo normal son 2 años), lo normal es pagar una mensualidad solo por el mero hecho de renovar el contrato

“entre el mes de alquiler, el ‘key money’ y los dos de fianza te plantas en un dineral muy serio. Además, me pusieron problemas por ser extranjero, algo que al final logré desbloquear teniendo que alquilar el piso en nombre de la empresa para la que trabajaba en lugar del mío”,  apunta álvaro

Además, para complicar más el tema, conviene saber que en la mayor parte de las plantas de las casas de barrios no muy céntricos, el espacio se mide en ‘tatamis‘ (porciones de esteras de mimbre que tradicionalmente forman el suelo de las casas japonesas).  Esta medida del tamami varía dependiendo de la región de Japón en la que se habite. En tokio, 1 tatami corresponde aproximadamente a 1,5 metros cuadrados

salón con distribución del suelo en "tatami"

 

También se aconseja alquilar un inmueble que haya sido construido a partir de 1981, año en el que el gobierno nipón endureció la ley de parámetros para la construcción de edificios en su objetivo de hacerlos más resistentes a un seísmo de gran magnitud

Otro punto que hay que tener en cuenta es que la inmensa mayoría de los pisos se alquilan completamente vacíos: ni cortinas, ni muebles, ni lavadora o nevera ni, en muchos casos, fogones para cocinar. Del mismo modo, se dejan completamente vacíos al terminar el periodo de alquiler, lo que genera un jugoso mercado de muebles y electrodomésticos de segunda mano y un importante quebradero de cabeza para el que lo alquila

Si después de todo esto, persiste la idea de alquilar una casa en Japón, los inquilinos extranjeros deben a su vez adaptarse a las normas de convivencia habituales del país: ser lo más silencioso posible, aprender el complejo sistema de reciclaje de basuras por días y materiales, o la meticulosa fórmula para disponerlas (el cartón se abre y se anuda con cuerda Blanca, por ejemplo)

guía para reciclar el cartón en tokyo

Para álvaro, el “tema de los vecinos” es también muy diferente de lo que le ha tocado vivir antes y considera que son “más sensibles” que en otros lugares. “Ya me han llamado la atención 2  veces en apenas 5 meses y no he hecho nada más que alguna cena de vez en cuando y nunca más allá de media noche”, mientras que el ”tema de las basuras es lo más horrible. A veces me toca bajar a escondidas de noche a tirarla porque sus normas sobrepasan lo aceptable, sobre todo a la hora de no dejarte sacar la bolsa de desechos perecederos que huelen mal nada más que un día a la semana”

Otra opción para extranjeros es la de mudarse a una ‘guest house’, habitaciones o estudios en los que lo normal es compartir baño y cocina y son mucho más simples de alquilar, al no contar con el pago a agentes inmobiliarios o propietarios. Un modelo que alivia la ya de por si difícil tarea de adaptarse al complejo y siempre sorprendente imaginario nipón