Según el Ministerio del Interior de Japón, actualmente hay cerca de 9 millones de viviendas vacías, conocidas como ‘akiya’, que representan cerca del 14% del parque inmobiliario de la cuarta economía mundial. En muchas prefecturas, barrios enteros se están vaciando a medida que fallecen los propietarios, ya ancianos, y los herederos dejan de ocupar o mantener estas antiguas casas. Ante esta coyuntura, los ayuntamientos nipones están empezando a ofrecer las casas prácticamente gratis, a cambio de reformarlas, o directamente deciden derruirlas, por el riesgo de derrumbe ante terremotos. Los promotores inmobiliarios siguen centrando los proyectos en las grandes urbes, donde hay más demanda.