Los principales bancos extranjeros que concedieron financiación a Martinsa-Fadesa, presidida por Fernando Martín, se han opuesto a las medidas cautelares que dictó el pasado mes de enero el juez mercantil para evitar que se hagan con los activos aportados por la inmobiliaria como garantía del pago de los préstamos
Morgan Stanley, Shinsei Bank y Banco Itau, que suman 454 millones de euros prestados, consideran que las medidas cautelares no tienen razón de ser
Defienden que no existió peligro de demora que justificase la adopción de esas medidas sin haber realizado una audiencia previa para que la banca pudiera emitir su opinión
En buena medida se refieren a activos sobre los que no tiene competencia el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña, a saber:
1. Parte de las garantías fueron aportadas por empresas vinculadas a Martinsa que no están declaradas insolventes y, por tanto, no pueden estar afectadas por las decisiones del juez Pablo González-Carreró
2. Otra parte de las garantías corresponden a filiales situadas en el extranjero (como Rumanía, Bulgaria, Hungría, Reino Unido o México) sobre las que tampoco tiene jurisdicción y que representan cerca del 10% de la financiación bancaria dada a Martinsa-Fadesa
Adoptar medidas cautelares busca evitar que la banca pueda ejecutar garantías en virtud del contrato de refinanciación que firmó la inmobiliaria en mayo de 2008, pero los administradores concursales de Martinsa han pedido que se anule, cosa que aún está pendiente de sentencia
Consideran que la demanda de rescisión no puede prosperar, ya que la banca no actuó a sabiendas cuando refinanció a Martinsa-Fadesa
La mayoría de bancos y cajas acreedoras de Martinsa-Fadesa se comprometieron ante la administración concursal a no ejecutar garantías, intentando ausentar este tipo de procesos
Alegan que la refinanciación no sirvió para evitar la insolvencia, sino que arremetieron contra las 3 entidades bancarias por la poca colaboración prestada y han pedido que sus deudas se coloquen a la cola de las posibilidades de cobro
Morgan Stanley, una de las afectadas, cobró una comisión de novación de 75 millones de euros por promover una refinanciación que cambió las condiciones del acuerdo firmado en 2007 entre la inmobiliaria y la banca
Morgan Standley, por su parte, señala que ha sido una de las entidades que renunció a las garantías reales, como habían pedido los administradores concursales
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta