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Vivir bajo el mar: ¿Ciencia ficción o un futuro muy cercano?

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Siete y media de la mañAna. El sonido del despertador indica que ya es hora de abrir los ojos. A oscuras, te levantas y te acercas a la ventana. Corres las cortinas con cuidado, procurando que la luz matutina no te ciegue. Cuál es tu sorpresa al ver que en lugar de un resplandor, te encuentras con un banco de peces.

Puede parecer una escena de 'Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino', la novela de Julio Verne, pero en unos años podría ser la vida real de los vecinos de Ocean Spiral, el complejo residencial que la constructora japonesa Shimizu planea edificar de aquí a 2030. Según la compañía, aún desconocemos las maravillas que nos pueden ofrecer los mares y océanos, entre las que destaca la opción de vivir bajo las aguas.

Con un presupuesto cercano a los 20.150 millones de euros, la residencia acuática estará formada por un edificio circular en la superficie, del que saldrá un camino que descenderá a las profundidades del océano. El camino estará conectado, a su vez, a una plataforma situada en el suelo Marino, bautizada por los ingenieros como la 'fábrica de tierra', cuya función será, entre otras cosas, reciclar el dióxido de carbono acuático.

 

En el proyecto están colaborando la Universidad de Tokio, la Agencia Japonesa para la Ciencia Marina y la Tecnología y la empresa de biotecnología Showa Denko, aunque en realidad la iniciativa de Shimizu podría ser una forma de responder al reto de Obayashi, su principal competidora, que anunció la construcción de un ascensor para ir al espacio en 2050.

Aún así, vivir bajo el mar no es una simple aventura sacada de las películas de ciencia ficción. Desde la década de los setenta, familias y parejas han experimentado la sensación de comer y dormir en un hotel submarino. El Jules Undersea Lodge, situado bajo las aguas que rodean la isla de Cayo Largo (Florida), brinda la oportunidad de despertarse entre corales y peces a todo aquel que esté dispuesto a pagar unos 544 euros por noche.

Una actividad turística que también pretende ofrecer la empresa polaca Deep Ocean Technology. A pesar de que su complejo hotelero, situado en las profundidades de la isla Kuredhivaru (en las Malvinas), aún está entre planos, la compañía ya ha firmado acuerdos con arquitectos y constructores para hacerlo realidad. Como señalan en la BBC, la empresa también anda metida en la edificación de hoteles subacuáticos en Dubai, Singapur y en las gélidas aguas que rodean Noruega.

Y para los bolsillos más afortunados, la empresa Underwater Hotel Dubai ha planeado erigir en las profundidades del Golfo Pérsico el primer complejo hotelero submarino de lujo. Como en el caso de Deep Ocean Technology, el cinco estrellas de Emiratos Árabes aún está en proyecto, pero desde su web uno ya puede reservar noche para disfrutar de un sueño Marino en el futuro.

Tecnología, a disposición del mar

Más entusiasmados por vivir entre las aguas se hallan los científicos, que han soñado con la idea no solo de construir un hábitat submarino, sino toda una ciudad como la mismísima Atlántida. Por dos razones: no hay mejor lugar para descubrir todos los secretos de los océanos y es una opción más viable que vivir en el espacio en caso de catástrofe.

También si nos quedamos sin espacio en tierra firme para dar cabida a la población que todavía está por llegar. Así lo señaló en una conferencia el biólogo español Carlos Duarte, que recomienda a los países mirar más a los océanos, no solo como nuevos espacios residenciales sino también como fuente de alimentos, y dejar a un lado la “abundante” exploración espacial.

La mayor parte de los científicos están de acuerdo en que la tecnología necesaria ya existe. Según Ian Koblick, científico y uno de los dueños del Jules Undersea Lodge, con las herramientas que ya están disponibles se pueden construir colonias que alberguen a unas cien personas. Sin embargo, la falta de interés y de fondos han provocado que sigamos pensando que vivir bajo el mar es una cosa de locos.

De acuerdo con Pawel Podwojewski, director de Deep Ocean Technology, resulta más barato, seguro y eficiente diseñar pequeñas unidades de cristal y acero, capaces de sumergirse y salir a la superficie usando tanques de agua como lastre. “Tenemos mucha agua alrededor en la que sumergir un hotel, y si tenemos un problema lanzamos el agua fuera de los tanques”. Una técnica parecida a la que utilizan los submarinos de hoy en día