Información sobre vivienda y economía

Así se (sobre)vive en el pueblo más cercano a la erupción del volcán Cabulco

Gtres
Gtres
Autor: Gorka Ramos (colaborador de idealista news)

Cenizas, cenizas y más cenizas. La localidad chilena de Ensenada aún no ha recuperado su vida normal desde la erupción del volcán Calbuco. Sus 4.500 vecinos fueron evacuadas del lugar el mismo 22 de abril, y de centro turístico de la zona ha pasado a ser el pueblo más afectado por las cenizas y el polvo. Y ahora viene lo peor, los trabajos de limpieza.

El material volcánico que invade ensenada tiene una altura media de 20 centímetros. Así que es entrar en el pueblo y tus pies desaparecen a la vista. “Se necesitan palas, carretillas, guantes, mascarillas, manos... y menos corbatas”, critica un cartel en medio de la localidad. El miedo de los vecinos es que en cuanto la amenaza del volcán se calme las autoridades se despreocupen de ellos.

Gtres
Gtres

Un buen desorden por delante 

Más allá del desalojo de los vecinos, la infraestructura de Ensenada se encuentra ligeramente venida a menos. Muchos tejados se han venido abajo por el peso de la ceniza, todas las calles y aceras están intransitables, docenas de animales domésticos necesitan atención y donde el polvo haya entrado... el desastre es seguro.

Los únicos que quedan en el pueblo son una docena de policías que, más que una gran fuerza de rescate, vigilan que nadie robe en las casas evacuadas. Además, la zona es considerada de elevado interés turístico, así que los daños se irán conociendo más adelante, cuando los propietarios de las cabañas y restaurantes de la zona revisen todo.

Rodeada por lagos y dos volcanes (Calbuco y Osorno) la población de Ensenada es un punto estratégico en la geografía chilena. Además de su importancia turística, la zona es la primera habitable antes de la cordillera de los Andes y la frontera argentina. Pero lo que normalmente es un paisaje de verdes y azules, ahora es todo gris. “Es como estar en el desierto pero con árboles grandes", comenta un militar destinado en la zona.