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Así es el proyecto de vivienda social más antiguo del mundo, donde alquilar casa cuesta 1 euro al año

Viviendas sociales en Alemania
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Alemania. Región de Baviera. Ciudad de Augsburgo. En su interior, “la ciudad dentro de la ciudad”, rodeada de una muralla con siete puertas. Se trata del proyecto de vivienda social más antiguo del mundo, puesto en marcha en a principios del siglo XVI por el banquero Jakob Fugger (Jacobo Fúcar, en español), uno de los primeros magnates de las finanzas globales, considerado por muchos el hombre más rico de todos los tiempos y sin duda uno de los más influyentes.

Te damos la bienvenida al pequeño pueblo de Fuggerei, nacido en 1516 como un refugio para los más necesitados. Casi cinco siglos después, mantiene intacto su carácter solidario. Sus cerca de 150 habitantes pagan 0,88 euros de alquiler al año, el equivalente a un florín renano de la época en que se fundó. Por aquel entonces, era lo que ganaba un artesano a la semana. Los salarios han cambiado, obviamente, pero el precio no se ha movido un ápice en quinientos años.

Antes de que hagas la maleta atraído por tales facilidades, hay algo que debes saber: el acceso a una vivienda en este enclave está restringido – como en sus orígenes – a los que cumplen ciertos requisitos: ser católicos, indigentes que no han caído en la pobreza por culpa de las deudas y que han vivido al menos dos años en Augsburgo. La ascendencia familiar, la edad o el estado civil son irrelevantes.

El proyecto de vivienda social más antiguo del mundo

Además, debían y aún deben comprometerse a rezar tres veces al día – un padrenuestro, un avemaría y un credo – por las almas del rico banquero que fundó la villa y su familia, así como a realizar tareas sencillas por el bien común (vigilancia nocturna, jardinería, ayudar al párroco...) Lo segundo lo hacen de buen grado; lo primero, algunos, a regañadientes. Es el caso de Rita Wunderle, una anciana de 71 años que llegó a este oasis del capitalismo tras perder su casa y su negocio de floristería a manos de los bancos.

Un refugio centenario

Los 15.000 m2 de Fuggerei ocupan buena parte del centro de Augsburgo, donde se levantó a principios del S.XVI bajo supervisión del arquitecto Thomas Krebs. En sus comienzos, la mayor parte de los edificios (unos 52) estaban ocupados por familias, y los habitantes de la villa (artesanos, veleros...) montaban sus talleres o establecimientos en las propias casas.

Varias ampliaciones y reformas se han ido realizando a lo largo de su historia. A mediados del S.XVII, por ejemplo, se creó un colegio, y en 1880 y 1938 también se efectuaron modificaciones.

Más adelante, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial arrasaron con casi el 70% del complejo. Afortunadamente, los vecinos pudieron refugiarse en un búnker que se había construido a finales de 1943. Las labores de reconstrucción se iniciaron en cuanto acabó la contienda, fieles al estilo original.

Hoy en día, Fuggerei cuenta con 67 edificios de viviendas que albergan un total de 147 apartamentos. Debido a su tirón turístico, desde 2006 también hay un museo, una tienda y un bar. Entrar en la ciudad como visita, eso sí, cuesta 4 euros (casi el alquiler de cinco años).

El desembolso merece la pena, no solo por descubrir la apasionante historia de este refugio centenario, sino también por entender cómo viven y vivieron los humildes pobladores de esta villa,  entre los que se contaron figuras célebres como el abuelo de Mozart o el dramaturgo Bertolt Brecht (que pasó toda su infancia, al menos, en las inmediaciones).