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Comprar o alquilar un piso en Ámsterdam es más difícil por culpa del Brexit

Vistas de la ciudad de Ámsterdam / Gtres
Vistas de la ciudad de Ámsterdam / Gtres
Autor: Redacción

La incertidumbre generada por la salida del Reino Unido de la UE no solo está afectando a los ciudadanos británicos. La salida de empresas desde Londres a otras ciudades europeas como Ámsterdam está produciendo un incremento de la demanda de viviendas, y una subida de los precios de venta y alquiler.

El Brexit está generando mucha incertidumbre y cambios tanto dentro del Reino Unido como en el resto de Europa. Y ya no depende totalmente de que se produzca un Brexit ‘blando’ o un Brexit ‘duro, un aplazamiento más largo o más corto, o un acuerdo económico y comercial mejor o peor para cada una de las partes.

La salida del Reino Unido de la UE está provocando un ‘éxodo’ de empresas de la City de Londres hacia otras capitales europeas que está provocando un incremento de la demanda de viviendas en esas urbes, que está afectando directamente a los precios que se están pagando por esas casas, tanto para comprar como para alquilar.

Un caso manifiesto se está produciendo en Ámsterdam, una de las capitales preferidas por las empresas para trasladarse desde Londres. Según datos oficiales, ya se han creado 2.400 nuevos puestos de trabajo en Países Bajos relacionados con el Brexit.

Los agentes de la propiedad en Ámsterdam reconocenvivir un incremento de la demanda que conlleva una mayor presión sobre el mercado, dada la oferta limitada de viviendas. “El inglés es el idioma de referencia de más de la mitad de los interesados en comprar o alquilar un piso en la ciudad”, afirman.

La ciudad de Ámsterdam cuenta con unos 850.000 habitantes y, según la consultora Capital Value BV, el área metropolitana necesita agregar más de 40.000 nuevos hogares para satisfacer la demanda, lo que representa el 6,6% del total del mercado. El precio medio de la vivienda ha aumentado un 80% en los últimos cuatro años, hasta los 448.000 euros.

El Ayuntamiento de la ciudad holandesa afirmó que su objetivo era levantar 7.500 nuevos hogares al año hasta 2025, un tercio de ellos dedicados a vivienda sociales, con alquileres limitados a unos 711 euros/mes.

El Gobierno local tantea empezar a imponer medidas para controlar el mercado residencial. Se está proponiendo la prohibición de alquiler las viviendas de nueva construcción para evitar al comprador inversionista frente al de clase media. Otra posibilidad, ninguna aún en vigor, es limitar los precios de los alquileres cuando empiecen a aumentar demasiado rápido.

Sin embargo, estas propuestas han recibido la oposición del sector, tanto de la construcción como de la vivienda en alquiler, dado que ahuyentaría la inversión lo que limitaría la edificación de más viviendas. “El único remedio para el problema de la vivienda es construir más”, afirmó Gertjan van der Baan, director ejecutivo de Vesteda, compañía que posee 28.000 apartamentos en los Países Bajos.