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Este colosal aeropuerto diseñado por Zaha Hadid está en China y parece una estrella de mar gigante

Zaha Hadid Architects
Zaha Hadid Architects
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

La genialidad de la ilustre arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid sigue dejándonos impresionados. Más de tres años después de que nos dejara, sus diseños, sus ideas y su creatividad todavía se plasman en magníficos edificios que nunca pudo ver acabados, pero que forman parte del legado arquitectónico que deja para la posteridad. Ya hablamos de Opus, un magnífico edificio situado en Dubái, pero no es el único ejemplo.

Hace pocos días se ha inaugurado el gigantesco aeropuerto en Beijing, diseñado por la afamada arquitecta y finalizado bajo la supervisión del estudio de arquitectura Zaha Hadid Architects, que fundó en Londres en 1980, y que actualmente está dirigido por Patrick Schumacher.

Las cifras que nos ofrece son colosales. Con sus 700.000 m2, se espera que en 2025 tenga una capacidad de hasta 72 millones de pasajeros cada año, con un total de 630.000 vuelos.

Pero las cifras no son lo único que llama la atención de este Aeropuerto Internacional Beijing Daxing, que se levanta a 50 kilómetros del centro de la capital china. Su forma denota una fuerte creatividad y nos da una muestra de la genial mente de su creadora.

El diseño del edificio toma algunos de los principios básicos de la arquitectura tradicional china.  Uno de ellos, y el que determina todo el conjunto, es la existencia de un patio central de la que irradian terminales, que le dan la apariencia de una estrella de mar vista desde arriba. Este patio organiza e interconecta todos los espacios que se desarrollan a su alrededor. De esta forma, se consigue dar una coherencia a todo el conjunto y se facilita el acceso a las diferentes partes del aeropuerto sin necesidad de dar largas caminatas, a pesar de su imponente tamaño. Además de como zona de paso, el patio central también permite disponer de un espacio de reunión y de descanso que cuenta con diferentes plantas.

Con la apuesta por un diseño radial compacto se ofrece una comodidad excepcional para los pasajeros y una gran flexibilidad en las operaciones. Desde el espacio central, los pasajeros pueden abordar aviones desde las 79 puertas. De hecho, con esta configuración se garantiza que se pueda acceder a la puerta de embarque más lejana en un tiempo de caminata de menos de 8 minutos.

"El diseño de la terminal, que hace eco de los principios dentro de la arquitectura tradicional china que organiza espacios interconectados alrededor de un patio central, guía a todos los pasajeros sin problemas a través de las zonas relevantes de salida, llegada o transferencia hacia el gran patio en su centro, un espacio de reunión de varias capas en el corazón de la terminal", señalan desde el estudio.

El aeropuerto cuenta con un total de cuatro plantas. En el techo se dispone una red de claraboyas de vidrio lineales que permiten el acceso de una gran cantidad de luz natural y, además, proporcionan un sistema intuitivo de navegación en todo el edificio, guiando a los pasajeros hacia y desde sus puertas de salida de vidrio que lo cubre permite que acceda una gran cantidad de luz natural. La isla de ‘check-in’ del aeropuerto, los mostradores de seguridad nacional e internacional y el área de tiendas están dispuestos en diferentes niveles dentro de esta área central.

Además, si bien es cierto que el aeronáutico es uno de los sectores más contaminantes, se ha tratado de minimizar el impacto ambiental. Para ello, se ha dado un gran protagonismo a la generación de energía fotovoltaica, con la instalación de paneles por todo el aeropuerto para proporcionar una capacidad mínima de al menos 10MW. Por otro lado, el sistema de calefacción centralizada con recuperación de calor residual está respaldada por un sistema compuesto de bomba de calor de fuente terrestre que incorpora un área de suministro de energía concentrada de casi 2,5 millones de metros cuadrados.

La gestión del agua y el impacto sobre el clima han sido otras de las preocupaciones. Es por este motivo que el aeropuerto también cuenta con un sistema de recolección de agua de lluvia y un sistema de gestión del agua que emplea el almacenamiento natural, la permeación natural y la purificación natural de hasta 2,8 millones de metros cúbicos de agua en nuevos humedales, lagos y arroyos para evitar inundaciones y contrarrestar el efecto de 'isla de calor' del verano en el microclima local.

Con toda probabilidad, este aeropuerto se convertirá en uno de los más importantes del mundo. Y su diseño y demás características arquitectónicas no podían dejar de estar a la altura.