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Un edificio de oficinas 'ultradelgado': está en Tokio y su fachada tiene menos de 3 metros de ancho

SO&CO
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Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Japón tiene una peculiaridad que condiciona todo el desarrollo urbanístico y la arquitectura del país: su insularidad. Y no solo eso, sino que, además de tratarse de una isla, al contrario que otras, sus dimensiones son muy reducidas. A pesar del poco territorio que ocupa, sus cifras demográficas son muy altas. De hecho, es un territorio bastante más pequeño que España (377.970 kilómetros cuadrados frente 505.935), pero habitan más del doble de personas (127 millones frente a 47 millones).

Tokio, la capital del país nipón, sigue estas mismas pautas. Su población es de uno 14 millones de habitantes, lo que supone una densidad de población de casi 6.400 habitantes por km2. Siguiendo con la comparativa anterior, Madrid, la capital de España, tiene una densidad de población que apenas supera los 5.200 habitantes por km2. La diferencia es sustancial.

Esta realidad ha dado lugar a que los arquitectos y diseñadores tokiotas tengan que echar mano de una fuerte capacidad creativa para aprovechar cualquier espacio libre en la ciudad, por pequeño que sea, para darle un buen uso. Algo que resulta imprescindible en una ciudad de las características que posee esta metrópoli. Un buen ejemplo de esta forma de hacer de la necesidad una virtud lo encontramos en un estudio de arquitectos que han diseñado un edificio de oficinas aprovechando un espacio de tan solo 2,7 metros de ancho. SO&CO, nombre del estudio, ha sido capaz de colocar en este reducido espacio un delgadísimo edificio de oficinas que da cabida a cinco pequeños espacios de trabajo.

Es un edificio 'ultradelgado'
Exterior / SO&CO
Este bloque, que ocupa una pequeñísima parcela en forma de ‘L’, se encuentra en Ginza, una de las áreas comerciales más importantes de la ciudad, en la que se mezclan está lujosas boutiques con elegantes coctelerías y restaurantes de sushi.

La estética de este peculiar edificio poco tiene que ver con los otros que ocupan el resto de la calle en la que se ubica. Frente a diseños lujosos y ultramodernos, en el pequeño inmueble destaca una sobria fachada de hormigón rígido diseñada por SO&CO. “Parecía necesario construir una estructura con la fuerza de que todos se vean como un campanario mientras los edificios están llenos, en lugar de la transparencia y la ostentación que tienen muchos edificios comerciales en Ginza”, explican en su página web.

Potencia la luz natural
Interior / SO&CO

En su interior, a pesar de lo que puede parecer, se han tomado las medidas oportunas para maximizar el espacio dentro, tanto como sea posible, a pesar de las estrictas limitaciones que existen. Con ese objetivo, SO&CO dividió el edificio en dos volúmenes contiguos que se ubican en la forma en ‘L’ del sitio.

En el primer volumen, el que da a la calle, y que, además, es el de menor superficie, la entrada está marcada por una pasarela estrecha que perfora la fachada, diseñada para evocar la sensación de entrar en el callejón que ha sido reemplazado. Una sensación que, además, se ve reforzada por las ventanas gigantes colocadas en todo el edificio, que enmarcan las paredes de los edificios a ambos lados.

La angosta entrada de la oficina conduce a un espacio de circulación brillante en el corazón del bloque de oficinas, que conecta los dos volúmenes a través de una escalera abierta de cuatro pisos. La escalera está revestida con paredes de vidrio y coronada por una claraboya, pero además de su función convencional, permite su diseño permite actuar como una fuente de luz para todos los espacios que se abren a partir de ella, en cada uno de las cuatro plantas. “Creemos que la escalera no es solo un espacio para moverse, sino que es otro lugar donde se traen luces a cada habitación, donde se exhiben los productos y cada habitación se desborda. A medida que sube lentamente la luz desde el primer piso hasta el piso superior, puede ver el cielo desde la luz superior y llegar a la azotea sin un edificio en frente”, afirman.

Al igual que la fachada, los acabados interiores de cada oficina se caracterizan por la estructura de hormigón a la vista. Esto está diseñado por SO&CO para formar un telón de fondo mínimo para las pertenencias de cada inquilino, mientras que la intención inicial es que la escalera compartida se use como una sala de exposición o espacio de exhibición compartido.

Sin duda, una buena y creativa solución la llevada a cabo por este estudio de arquitectos, que ha sabido aprovechar de la mejor forma posible hasta el último rincón.