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El edificio favela más alto del planeta y la triste realidad del mercado inmobiliario venezolano

con 45 plantas y 190 metros de altura, la torre de david es el tercer edificio más alto de caracas y el octavo de latinoamérica
Autor: Redacción

Artículo escrito por gorka ramos, colaborador de idealista news desde Santiago de Chile

En su tercera temporada, las cámaras de ‘homeland’ viajan a caracas (Venezuela) para mostrarnos el interior de la torre de David. Delincuencia, prostitución, tráfico de armas o inmundicia son algunas de las imágenes que proyectan la exitosa serie de la cadena showtime. Y, aunque las tripas de este rascacielos de 45 plantas son bastante menos desastrosas que la versión ofrecida en televisión, es conocido como el edificio favela más alto del planeta

Muchos suelen referirse a la torre de David como un 'edificio abandonado', pero vida es lo último que le falta al complejo. Fuentes no oficiales determinan que a partir de 2007, las primeras familias -de las 750 que viven en la actualidad- comenzaron a poblar el tercer edificio más alto de caracas gracias a sus 190 metros

La mayoría de sus plantas están ocupadas por infraviviendas, y pese a que las carencias en la  construcción, los habitantes del rascacielos se han encargado de obtener los mínimos de electricidad y agua corriente. Eso sí, la cuestión del ascensor es todavía una utopía. Una moto-taxi es la encargada de subir a los vecinos hasta diez plantas, las otra 35 solamente se pueden a pie

“Yo vivo sola aquí, nunca me ha pasado nada”, relata daisy monsalve, una residente de la torre de David al digital vocativ. El mismo reportaje cuenta la historia de una pareja joven que acaba de mudarse al rascacielos por un bajo precio, y explican que “queremos hacer de éste nuestro hogar, nuestro espacio, nuestro apartamento”, dos personas que se suman a las aproximadamente 2.500 que viven allí

Pero en el rascacielos favela no solo hay viviendas. La comunidad de vecinos ‘okupa’ en pleno centro financiero de caracas ha demostrado ser un ejemplo de 'urbanización espontánea'. Con pocos recursos iniciales, los residentes de la torre de David han desarrollado colegios, zonas de recreo, servicios de peluquería o mecanismos de gestión de los espacios comunes. Así, pintadas en las paredes de cada planta recuerdan que no se tire basura fuera de las zonas asignadas en las 20 plantas habitadas

Historia resumida

En 1985, David brillembourg -en representación del banco metropolitano y el grupo financiero confinanza- dio comienzo a la construcción del complejo en pleno centro de negocios de caracas. Brillembourg quería dar ejemplo de su poderío al levantar seis nuevas edificaciones en el barrio financiero de la capital, pero nueve años después, cuando solo la torre de David –que recibió su nombre del promotor- se había terminado de construir, la entidad quebró y las obras se detuvieron

Tras pasar unos años en un completo vacío legal, la torre pasó a manos del estado venezolano que, con poca suerte, intentó subastar el edificio. Así, el proyecto que era la nueva promesa de caracas se convirtió en un centro de saqueo de materiales de construcción. Poco a poco, los venezolanos fueron ocupando el edificio

Sin embargo, y frente a la pregunta de si homeland retrata bien la realidad de la torre de David, parece que la respuesta es un 'no' contundente. Lejos de ser un paraíso para el ambiente selecto venezolano, el rascacielos tampoco es un centro de maleantes y terroristas internacionales

Sin acceso a vivienda

Lo que si refleja es la triste realidad del mercado inmobiliario venezonalo y en concreto de la capital, caracas. Apenas quedan pisos para arrendar a pesar de que hace poco más de una década casi un tercio de las viviendas del país estaban en el mercado de alquiler. Ocupar edificios por la fuerza es la única salida para muchas familias

Las distintas leyes promulgadas por el gobierno del país desde el inicio del chavismo en 1999 han convertido en virtualmente imposible desalojar a un inquilino que no paga. Arrendar un piso es un riesgo demasiado alto que casi nadie quiere correr

A razón última de la escasez de pisos en alquiler no es otra que un reglamento aprobado en 2011 y que protege a los arrendatarios castigando a los propietarios a no disponer de su vivienda hasta que sus inquilinos no consigan otra. Además, muchos inquilinos deciden no pagar la mensualidad porque saben que son amparados por la ley