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El registro de inquilinos morosos y la inscripción en el registro, los fiascos de la reforma de la Ley de Alquiler

Autor: Redacción

Después de dos años de la reforma de la Ley del Alquiler sigue sin establecerse el registro de inquilinos morosos  ni la posibilidad de inscribir el contrato de arrendamiento en el Registro de la Propiedad en un mercado que aumenta cada año.

El alquiler de viviendas crece mes a mes ante la difícil situación económica del país. Las dificultades para la compra de una casa por la alta tasa de paro, los salarios bajos y las duras condiciones de acceso al crédito hacen que muchos se decanten por el arrendamiento para vivir. Sin embargo, los cambios legislativos promovidos por el Gobierno no terminan de acompañar a un mercado cada vez más creciente.

La reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) pretendía potenciar el alquiler frente a la compra y que los propietarios sacaran sus viviendas al mercado en vez de mantenerlas vacías. Para ello redujeron los plazos establecidos para los contratos pero a la vez el Ejecutivo decidió quitar la desgravación estatal por el arrendamiento de vivienda para los inquilinos y reducir las ventajas fiscales para los propietarios.

Además, después de dos años en marcha aún hay apartados que no se han puesto en marcha como el registro de inquilinos morosos del que no se conoce fecha de puesta en funcionamiento y la posibilidad de inscribir el contrato de arrendamiento en el Registro de la Propiedad.

“El aumento del arrendamiento se ha producido por la situación económica y no por la ley”, afirma el consejero delegado de Alquiler Seguro, Antonio Carroza. El problema para los expertos del sector es la falta de coordinación entre los distintos organismo públicos para poner en marcha los procedimientos de desahucio en caso de impago. “Es un trabajo de largo recorrido en el que deben coordinarse el Ministerio de Fomento, las comunidades autónomas y los juzgados competentes”.