Información sobre vivienda y economía

Los hogares españoles, contentos con las telecos y críticos con las eléctricas

Un 25% de los hogares españoles se muetra insatisfecho con los servicios que le ofrecen las compañías eléctricas. La mayoría lo achaca a lo caro que supone la luz en los hogares y a la falta de claridad en las facturas. Por el contrario, los servicios tecnológicos se acercan al 50% de satisfacción, según el Panel de Hogares para el primer semestre del año publicado por la CNMC.

Pese a una mejor apreciación de los servicios como televesión por cable, telefonía móvil o fija y la banda ancha, los hogares tambien tienen quejas sobre los servicios tecnológicos en el hogar. El principal motivo de insatisfacción, entre el 60% y el 80% de los encuestados, es el coste del servicio, al que tachan de caro.

Lo mismo ocurre con los servicios destinados al consumo eléctrico en los hogares. Un 92,2% de ese 24,6% de ciudadanos que se muestra insatisfecho con las compañías eléctricas, lo hace por su precio. El 55,5% se queja de la falta de claridad en las facturas y sobre los precios aplicados a los servicios.

Mientras, la mayoría del grado de insatisfacción con el Internet móvil (42,1%) fue por la falta de calidad del servicio. La poca claridad en las facturas y precios de los servicios de telecomunicaciones es apuntada por el 18,1%-29,3% de los hogares insatisfechos.

Un 59,2% del total de los hogares está poco o nada satisfecho con los precios del servicio de electricidad. Por su parte, el 47,2% de los hogares con servicio de gas natural están insatisfechos con el precio del servicio. En cambio, los servicios de telefonía e Internet móvil obtienen los mejores resultados, al declararse insatisfechos con los precios menos de un 30% de sus usuarios.

Pese a ese grado de insatisfacción, solo un 7,6% de los encuestados afirma haber reclamado a las eléctricas, frente a una subida del 15,4% de reclamaciones sobre la banda ancha fija.

Los datos de la encuesta también revelan que las empresas de telecomunicaciones hacen mayores esfuerzos para captar clientes que las empresas de energía. A la mitad de los hogares no les ha llamado su operador de energía ni ningún competidor para ofrecerles sus servicios o mejores condiciones. Mientras que las telecos insisten más y su porcentaje se reduce a la mitad.