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Navarra comprobará este año la viabilidad de 5.000 edificios de más de un siglo

Autor: Redacción

Los edificios más antiguos de Navarra se someterán este año a un examen. Según recuerda el Gobierno regional, todos aquellos inmuebles que en 2013 tuvieran como mínimo 100 años de vida tendrán que pasar obligatoriamente una revisión este año para constatar su seguridad, accesibilidad y salubridad, lo que afectará a 4.749 inmuebles.

Se trata del bautizado informe de evaluación de edificios (IEE), una prueba que afecta solamente a los edificios residenciales colectivos (por tanto, no se realizará sobre casas unifamiliares) y que además de garantizar la seguridad analizará las posibles deficiencias o patologías que puedan presentar los inmuebles centenarios.

Tras esta revisión que debe realizarse en 2016, Navarra tiene previsto realizar una adicional durante 2017 que estará destinada a los inmuebles que tengan una antigüedad mínima de 50 años. Son unos 4.060 edificios según los cálculos del Gobierno regional, que recuerda que un 28% de las 320.000 viviendas que hay en Navarra tienen más de medio siglo.

De momento, no se espera que los propietarios deban hacer frente al coste económico del informe. Y es que en principio el examen será subvencionado por el Gobierno foral si en los cinco años siguientes a su redacción se promueve un expediente de rehabilitación protegida.

Por otro lado, e independientemente de que un edificio cuente o no con un informe de evaluación, todos aquellos inmuebles que no sean accesibles para los discapacitados deberán efectuar las reformas necesarias para garantizar la máxima accesibilidad posible en menos de dos años: el plazo acaba el 4 de diciembre de 2017.

Ante la cercanía de la fecha, el Servicio de Vivienda navarro recuerda a las comunidades de propietarios que agilicen las obras para cumplir el requisito en el plazo previsto.

Un impulso rehabilitador

El objetivo de la revisión de los inmuebles antiguos no solo es garantizar la seguridad de los usuarios, sino también favorecer la conservación y rehabilitación del parque de viviendas, evitar su deterioro y conocer su eficiencia energética.

Si la revisión detecta un uso inadecuado o un mantenimiento deficiente del inmueble, los propietarios estarán obligados a ejecutar las actuaciones necesarias.