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Estos trucos caseros ayudan a reducir el uso de plástico en el hogar

Foto: Pixabay
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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Cuando estés en casa, echa un vistazo a tu alrededor. Muchas de las cosas que usas tienen plástico. Otras, microplásticos. Y unas y otras tienen una cantidad de material que nunca hubieses adivinado. Es tal su presencia en nuestro mundo que ya ocasiona problemas medioambientales muy graves: según la ONU, para 2050 existirán 12.000 toneladas de residuos plásticos en vertederos y océanos, lo que supone una amenaza para la biodiversidad, la salud y la economía.

En tu casa es fácil reducir el uso del plástico. En el baño, en el dormitorio… hay objetos que, en ocasiones, incluso se pueden reemplazar a lo ‘do it yourself’ (hazlo tú mismo). Te contamos todos los trucos para que contribuyas a la sostenibilidad.

Sustituciones

En la nevera y el congelador se puede usar mucho plástico. Y no hablamos de los envoltorios de lo que compramos, sino de la comida que envasamos en táperes y similares. Aquí podemos comenzar a eliminar plástico. Es tan simple como guardar en recipientes de cristal o acero inoxidable. La comida aguanta bien en cualquiera de los dos materiales y dura una eternidad. Los mismos recipientes te pueden servir para guardar en los armarios legumbres y frutos secos adquiridos a granel. Esta forma de compra, de hecho, es una de las mejores formas de ahorrar plástico en la cocina de un hogar: ve con tus recipientes a tiendas de esta modalidad y contribuye a la sostenibilidad del medioambiente.

No hace falta que compres botes expresamente para guardar estos alimentos. Quizá en casa uses con normalidad tarros de mayonesa o, irónicamente, de legumbres ya cocidas. Una vez las consumas, no te los lleves al contenedor del vidrio: lávalos bien y reutilízalos para guardar estos alimentos en la despensa o en los electrodomésticos. Para el congelador, en cambio, merece la pena comprar cubiteras de silicona o de caucho natural.

Foto: Pixabay
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Y hablando de táperes… Para transportar la comida fuera de casa también tienes otras alternativas al plástico. Tienes las clásicas tarteras de acero inoxidable que usaban nuestros antepasados. Quizá en tu casa o en la suya quede alguna, así que solo tienes que hacer un trabajo de arqueología. Pero si no quieres gastar más dinero o te parecen demasiado ‘vintage’, puedes tirar de DIY y crear tus propias bolsas de tela reutilizables. Para ello, usa viejas camisetas y camisas que ya no uses. Con tijeras, hilo y aguja (a veces, incluso sin necesidad de coser) tendrás unas bolsas muy prácticas y con las que llamarás la atención de todos. Y dependiendo del tamaño, te pueden servir para transportar otros objetos.

Darle una oportunidad al bambú

A la hora de diseñar tu hogar o de comprar objetos con los que equiparlo ya puedes adaptarlo a un menor uso del plástico. Por ejemplo, en las alfombras: muchas de ellas tienen un forro o similar de plástico. Habría que buscar alternativas más naturales; por ejemplo, las de lana virgen, que además conservan bien la temperatura de la estancia en la que se encuentran, o las de algodón. Sean de un material u otro, procura que su forro antideslizante sea de silicona. Otra opción es reciclar sudaderas viejas y utilizarlas para cubrir el suelo.

Y otra opción es pasar de ellas: será un objeto menos que limpiar y que acumule ácaros en el hogar. Planea, eso sí, si serán necesarias en alguna otra parte de la casa (por ejemplo, en el acceso entre la casa y el jardín).

Foto: Pixabay
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También puedes hacer que tus muebles sustituyan a los cubos y bolsas de basura, que suelen ser de plástico. La compañía finlandesa Niimaar ha creado Ecosmol, un mueble fabricado con madera de abedul y que sirve para separar el plástico, el vidrio y el cartón o papel. Sus partes se pueden lavar, así que no es necesario colocar bolsas en su interior. Y además, lo puedes usar como taburete. Si no quieres comprarlo, háztelo tú mismo en casa: vacía y adapta una butaca para el mismo fin.

Foto: Niimaar
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El plástico de tus perchas también se puede obviar, y no hablamos de comprar perchas de madera: también te las puedes hacer DIY. Para ello, recicla el cartón de las cajas vacías que tengas en casa. Tiene que ser cartón doble, del resistente, y necesitarás una percha de las clásicas como modelo, así como bolígrafo y cúter. Si quieres customizarla más, fórrala con papel de regalo:

También existen los organizadores de plástico para cajones, de forma que tengas ordenados, por ejemplo, cuchillos, tenedores y cucharas. Una alternativa es comprarlos de bambú. Para ahorrar más, forra trozos de cartón cortados a medida con tela o trapos. Si no tienes cajas en casa, el cartón pluma, ligero y resistente, te puede servir para hacer cubículos. También puedes reutilizar los vasos de yogures, ideal para anillos, pendientes u otros pequeños objetos; así, encima estás reutilizando plástico.

Foto: Instagram
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Háztelo tú mismo, también en la higiene y limpieza

El DIY no es solo válido en los muebles. También puede servir a la hora de limpiarnos o de lavar la cubertería. Piensa en qué están envasados dentífricos o friegaplatos. Con cosas que tenemos en casa podemos, también en este campo, reducir su uso.

Por ejemplo, en el jabón para fregar la vajilla. Para ello, prueba con aceites esenciales de andar por casa como los del limón (antibacteriano) o la naranja (muy efectiva para eliminar la grasa). El de pino es bastante habitual en productos limpiadores por su poder contra los gérmenes. Una vez preparados, cómo no, hay que guardarlos en recipientes de vidrio y de acero inoxidable.

Foto: Pixabay
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Pero tampoco hace falta comprar los aceites esenciales. El zumo de los limones también se puede añadir al agua con la que friegas el suelo. Mientras, las hojas de eucalipto, en los armarios, ahuyentan a los insectos. En cuanto a la pasta de dientes, una receta sencilla es tres cucharillas de bicarbonato del que tienes en la cocina con otra cucharilla de sal, y unas gotas de aceite esencial de menta o de eucalipto. Mézclalos y añádelos a un recipiente. Para usarlo, moja tu cepillo de dientes (por cierto, ¿sabías que aquí también tienes alternativas al plástico?) y añade la mezcla. Los enjuagues bucales también pueden ser caseros, con tomillo, bicarbonato, agua y aceites esenciales.

Y además de jabones y limpiadores, en el cuarto de baño tenemos otros elementos de plástico de fácil sustitución. Por ejemplo, la cortina de la ducha. De nuevo, coge telas que tengas en casa. Si no es el caso, cómpralas de materiales naturales como bambú o cáñamo.

El dilema de los electrodomésticos

Sin embargo, a veces es difícil deshacerse del plástico en casa. Por ejemplo, en las cubiertas de los electrodomésticos. Poco se puede hacer en este caso, así que lo ideal, para evitar mayores gastos, es saber cuidarlos. En el microondas, por ejemplo, hay que evitar las salpicaduras de alimento, que podrían dañar el plástico.

Mientras tanto y si te fijas, con todo lo que tienes en casa y algo de ayuda extra del exterior puedes cambiar tu hogar de arriba abajo mientras ayudas al medioambiente. Hacer que el planeta sea sostenible está en nuestras manos con poco que cada uno contribuya.