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Qué socio busca Barcelona para su aventura público-privada en el ámbito de la vivienda

Fuente: CBRE
Fuente: CBRE

Al Ayuntamiento de Barcelona pone en marcha su aventura público-privada de la mano de su operador de alquiler asequible Habitatge Metròpolis Barcelona (HMB). El Consejo Metropolitano ya ha dado luz verde a la incorporación de un socio privado que les ayude a llevar a cabo sus planes de poner 4.500 pisos de alquiler asequible en el mercado. Para ello, el consistorio ha fijado un perfil muy marcado, en el que aspectos como la solvencia, su ‘know how’ en el sector residencial y sus pocas pretensiones económicas serán clave para ser escogidos por el para formar con el ayuntamiento una empresa mixta.

HMB ha puesto a disposición de los interesados un pliego de condiciones para la selección de su socio privado. La primera condición es ser una empresa (o una unión de empresas) solventes, ya que, en los diez años que dure este matrimonio, la parte privada deberá aportar entre 60 millones de euros y 103 millones de euros a través de ampliaciones de capital. La primera, una vez sea escogido por el consistorio, será de 12 millones de euros.

El adjudicatario del contrato con HMB firmará un acuerdo para la gestión de la construcción y la promoción de los suelos (que serán aportados por la parte pública), así como de la gestión administrativa, contable y fiscal del parque de viviendas en alquiler.

En cuanto al beneficio que obtendrá la parte privada, fuente consultadas por idealista/news han explicado que es un proyecto con un desempeño económico “ajustado y poco rentable”, si bien “al ser destinado a vivienda de alquiler público, no asumirá riesgos”. Según la información facilitada por HMB, “la remuneración máxima del gestor por la gestión de la construcción y la promoción de los suelos será el equivalente al 3% sobre el total de los costes del proyecto”. “La remuneración máxima del gestor para la gestión del parque de viviendas de alquiler será el equivalente al 8% sobre las rentas de alquiler”.

El ‘know how’ en el negocio residencial será otro de los factores clave que deberá cumplir la empresa privada para conquistar al Ayuntamiento de Barcelona. La empresa en cuestión deberá haber llevado a cabo una inversión de, al menos, 30 millones de euros en la compra, construcción, rehabilitación o promoción de vivienda en régimen de alquiler sometido a régimen de protección pública.

Además, el operador deberá haber gestionado durante un periodo de mínimo tres años un parque de vivienda pública (o con precio por debajo de mercado) que genere, como mínimo, unas rentas por alquiler anuales de 2,75 millones de euros. El consistorio también da la opción de que la parte privada sea una empresa conjunta y que entre todas cumplan todos los requisitos.

Las viviendas que resultarán de esta unión tendrán una superficie media de, aproximadamente, 70 m2 útiles. Los pisos se explotarán en régimen de alquiler bajo algún régimen de protección pública, con voluntad de establecer el 75% de este parque de vivienda en régimen general y el resto, en régimen concertado, con un precio máximo por m2 marcado por el mercado.

Paso a paso

Esta matrimonio público-privado seguirá unas reglas del juego definidas con anterioridad. En la primera fase, correspondiente al momento de selección del socio privado, se levantará el primer tramo (600 viviendas) y la sociedad público-privada aportará entre 20 millones de euros y 25 millones de euros.

En una segunda fase, que será el año tres del proyecto, se llegará al tramo de las 1.500 viviendas, con una inversión total de entre 30 millones de euros y 35 millones de euros. En el año cuatro, el parque de viviendas será de 3.000 viviendas tras recibir una nueva ampliación de capital de entre 50 millones de euros y 55 millones de euros.

Por último, el plan de esta aventura empresarial entre el ente privado y el público finalizará de aquí a siete años, cuando el parque sea de 4.500 viviendas asequibles nuevas en Barcelona. En esta última fase, el capital que se destinará a la causa será de 55 millones de euros más, completando así la inversión total de 170 millones de euros.

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