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Banco de España: la crisis y los cambios sociales marcan el repunte del alquiler

Sede central del Banco de España en Madrid / Gtres
Sede central del Banco de España en Madrid / Gtres
Autor: Redacción

En el Estudio de la evolución del mercado de la vivienda, el Banco de España afirma que pese a la recuperación a comienzos de 2014, aún estamos lejos de los datos que puedan hablar de una burbuja. Por la parte del alquiler destaca el incremento de la población que vive en arrendamiento, sobre todo entre los 16 y los 29 años. La entidad lo explica por el impacto de la crisis, a cambios en las preferencias sociales y a factores económicos pese a la subida de las rentas.

El mercado de la vivienda en España sigue siendo eminentemente de propietarios. Las transacciones reflejan la tendencia al alza que el sector viene experimentando en los últimos cinco años, saliendo de la crisis y de los mínimos históricos. Pero el alquiler, pese a representar menos del 20% del total en el régimen de tenencia de las viviendas, ha sido el protagonista del sector en los últimos años.

De hecho, el Banco de España destaca el aumento del porcentaje de hogares que viven de alquiler, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El grupo de edad en el que ha avanzado en mayor medida es el de los jóvenes de 16 a 29 años, seguido del grupo entre 30 y 44 años.

Y para explicar esta evolución del mercado del arrendamiento en España, se basa en factores económicos en cuanto a las condiciones del mercado laboral, sobre todo en los jóvenes, y en factores sociológicos asociados a las preferencias habitacionales.

A partir de la Encuesta de Estructura Salarial, el Banco de España afirma que la ganancia media cayó un 15% para los trabajadores de entre 20 y 24 años entre 2008 y 2016 y un 9% para aquellos entre 25 y 29 años. Además, la tasa de paro en los trabajadores de entre 16 y 29 años alcanzó el máximo del 42,4% (2013), con una incidencia del paro de larga duración del 52,1% (2014) y una ratio de temporalidad del 57,4% (2017).

“Los cambios fiscales introducidos que favorecían la compra de vivienda sobre el alquiler también han cambiado. La deducción por inversión en vivienda habitual fue suprimida a partir del 1 de enero de 2013, y se han incrementado tanto los impuestos sobre la tenencia de vivienda como los de compra (como el ITP o el IVA)”, añade el organismo.

Sin embargo, las rentas del alquiler también han mostrado un incremento significativo desde los mínimos alcanzados en 2013-2014. El Banco de España cita datos de idealista, el marketplace inmobiliario líder en España, de un crecimiento de los alquileres del 9,3% interanual en 2018 (18,4% en 2017).

“Centrando el análisis en Madrid y en Barcelona, el precio de la venta también ha aumentado de forma significativa en estas ciudades, situándose próximo al nivel de 2006. En cualquier caso, mientras que el precio de la compraventa no ha alcanzado aún el nivel previo a la crisis, el precio de los alquileres se situaría por encima de ese nivel”, concreta el Banco de España.

El mercado de la vivienda en España sigue siendo eminentemente de propietarios / Gtres
El mercado de la vivienda en España sigue siendo eminentemente de propietarios / Gtres
Un mercado de compraventa heterogéneo y dinámico

Los precios de las viviendas, tras un intenso ajuste durante la crisis, han presentado un crecimiento desde mínimos, y han registrado un avance cercano al 27% en términos nominales entre el inicio de 2014 y finales de 2018, aunque lejos de los números que se veían en el boom.

“En 2018 se registraron algo más de 550.000 compraventas de viviendas, aproximadamente un 10% más que en 2017. No obstante, es un nivel muy inferior al de las compraventas que se llevaron a cabo en el período de expansión inmobiliaria”, afirma el Banco de España en su informe.

La entidad destaca que en la recuperación de las transacciones ha estado sostenida principalmente por el segmento de la vivienda usada, mientras que la vivienda nueva mantiene una trayectoria de ligero descenso.

El organismo afirma también que han mejorado las condiciones de financiación para la adquisición de vivienda. “Durante los últimos años, se ha producido una mejora de las condiciones de financiación en los préstamos para la compra de vivienda. Los tipos de interés se han reducido y los plazos de amortización se han alargado (22 años), particularmente en las hipotecas a tipo fijo, con lo que ha aumentado el atractivo de estas y ha resultado en un incremento de su peso relativo”.

La mejora de las condiciones de financiación ha contribuido a la recuperación de la actividad crediticia, si bien el saldo vivo de crédito se ha seguido contrayendo dado que el volumen de las nuevas operaciones se ha mantenido por debajo del importe de las amortizaciones, según la Encuesta sobre Préstamos Bancarios (EPB).