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Viviendas singulares: qué se esconde detrás de este concepto y cómo ha ido cambiando con el tiempo

Autor: Redacción

Habrá muchos potenciales compradores que se asusten al ver una publicidad física u online en la que aparezca el término ‘vivienda singular’. Este concepto, sin duda, significa en la inmensa mayoría de los casos que la casa es peculiar, aunque en el buen sentido de la palabra.

Según explican desde la red Alfa Inmobiliaria, las rarezas que engloba esa expresión están relacionadas con el tipo de inmueble y sus características arquitectónicas o históricas. Dicho de otro modo, lo más habitual es que se corresponda con una casa que en su día tuvo un uso comercial, escolar o de oficina. Incluso podría tratarse de antiguas casas de porteros y conserjes, de una 'casa flotante' o de una vivienda de súper lujo. 

El concepto, no obstante, ha ido cambiando con el paso del tiempo. Si hace unos años estaba más ligado a palacetes, iglesias o castillos de uso unipersonal o unifamiliar, la escasez de suelo para construir obra nueva en las grandes ciudades está acelerando la transformación de otro tipo de inmuebles, como solución a la demanda residencial.

Por ejemplo, es frecuente encontrarse con casas a la venta que en el pasado fueron una oficina y ahora, “gracias a su ubicación geográfica en el centro de las ciudades, son rehabilitados para darles un uso residencial construyendo en su interior apartamentos de una, dos, tres y hasta cuatro habitaciones”, sostienen desde la red de inmobiliarias. También encontramos un buen ejemplo en los locales comerciales o naves situados, ya sean de tamaño reducido o amplio. En este caso, lo habitual es que se reconviertan en un loft y que usen tragaluces para ganar luminosidad, pese a estar a pie de calle.  

Una nave reconvertida en loft

Una nave reconvertida en loft
Pixabay

Otro caso habitual es que se trate de las antiguas viviendas de los porteros, que durante años han estado en desuso y ahora están siendo reformadas en el centro de Madrid y Barcelona. En este caso, hablamos de casas de entre 40 y 60 m2 que están situadas en barrios de moda (en el caso de la capital, hablaríamos de La Latina o Malasaña), y que pueden estar ubicadas o bien en los bajos o semisótanos de los edificios o bien en las plantas más elevadas.

De hecho, es común que estén en los áticos o buhardillas, ya que cuando no había ascensores, las clases altas eran las que vivían en las primeras plantas de los inmuebles, mientras que el personal de servicio ocupaba las plantas superiores a las que había que subir varios pisos de escaleras. Estas casas de porteros son una de las opciones preferidas por los compradores, según Alfa Inmobiliaria, y tanto para los que buscan una residencia habitual como para los que quieren comprar una casa y destinarla al alquiler.

Antigua casa de portero en Madrid

Antigua casa de portero en Madrid
Engel & Völkers Madrid
Suma y sigue, porque también podemos encontrar en el abanico de casas singulares algún edificio histórico como puede ser un convento, una opción que también se está viendo en mercados como el de Roma. En este caso, el comprador puede ser una empresa, que haya decidido rehabilitar todo el inmueble y ‘sacar’ varios apartamentos de distintos tamaños. En ocasiones, los pisos se comunican vía pasillos interiores, a modo de corrala. 

Un convento reconvertido en Roma

Un convento reconvertido en Roma
Ramón Esteve Estudio

Otra de las opciones más curiosas y modernas es la que está llegando a nuestras costas siguiendo el ejemplo de París. Al igual que sucede a orillas del río Sena en la Ciudad de la Luz, en ciudades como Barcelona, Valencia o Málaga empiezan a aparecer las 'casas barcos' o 'casas flotantes'. Una empresa española llamada Home Aboard ha creado una (y además de lujo). 

Una 'casa-barco' en el puerto de Torrevieja

Una 'casa-barco' en el puerto de Torrevieja
Home Aboard

En cambio, en urbes que no tienen mar como Madrid, las viviendas singulares también pueden ser de nueva construcción. Por ejemplo, las urbanizaciones que se están levantando y que incluyen bloques de viviendas, piscina, garajes, trasteros o zonas para juegos infantiles y el ocio.

El concepto de singular también puede englobar a las viviendas que buscan la sostenibilidad y el intento de buscar la eficiencia energética hasta el punto de llegar a ser autosuficientes. Todavía es una opción aislada, pero cada vez cobra más fuerza en el mercado.

Can Tanca, una casa pasiva en Ibiza

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Grupo Terravita

Por último, Alfa Inmobiliaria asegura que la singularidad también puede estar vinculada al lujo, ya que muchas veces encontramos dentro de esta categoría viviendas que tienen un precio superior a los cinco millones de euros, y que no solo capta el interés de compradores nacionales con un elevado patrimonio, sino que también atrae a los extranjeros. Y todo ello sin olvidar los palacetes o pequeños castillos que están disponibles en el mercado.

Real de La Quinta, una urbanización sostenible y de lujo en Málaga

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La Quinta Grupo Inmobiliario

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