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Un grupo de jubilados madrileños compra una aldea en Galicia para un retiro conjunto

Vicenç Llurba
Vicenç Llurba
Autor: Redacción

Los amigos es la familia que se elige, y este grupo de jubilados madrileños ha decidido que quiere pasar su última etapa de la vida en comunidad. El lugar escogido ha sido una aldea abandonada en Vilalba (Lugo) y este grupo de personas, entre los que hay una abogada, un ingeniero y un arquitecto, ha decidido que después de llevar cuarenta años siendo amigos se quieren retirar juntos en un sitio diferente y comprar este espacio para darle una segunda vida.

Os Pretos, en la parroquia de A Torre, es el lugar que será repoblado por ellos, pues están a punto de cerrar la operación por la que comprarán la aldea entera, que se encuentra a ocho kilómetros de la localidad de Vilalba y lleva cincuenta años deshabitada. En el terreno, en el que tienen a su disposición entre 110.000 y 120.000 m2 con un río que bordea la zona, árboles frutales autóctonos y bosque, llevarán a cabo dos proyectos.

En una de las propiedades que han elegido la idea es construir varios apartamentos en los que cada uno tenga su lugar individual y también espacios comunes que darán un giro de 360 grados a la aldea, pues no en vano han pensado, por ejemplo, en una enfermería, una cafetería o una biblioteca.

La otra parcela seleccionada es un lugar que tiene dos casas, una de ellas de gran tamaño que en su día acogió a 25 personas, con varias edificaciones externas, y que albergará numerosas estancias.

Así lo explica Rosa Costoya, la responsable del negocio con el que han acordado la venta del lugar, Galician Country Homes, y también ha asegurado que "con este proyecto" generarán "puestos de trabajo" en la zona.

Su vida en este pequeño lugar que transformarán será completamente diferente a la que tenían en Madrid, aunque se trata de una aldea bien comunicada, próxima a un núcleo urbano para poder comprar suministros y a media hora de Lugo.

Esta propuesta, detalla Costoya, forma parte de un proyecto más grande, pues estos jubilados colaboran con la firma para promocionar más iniciativas como esta por toda Galicia, "no solo para comprar esta aldea".

La empresa ofrece en el rural gallego "casi 300 productos" y cada semana consiguen más. Además, también operan en zonas de Asturias y parte de León e indica Costoya que el planteamiento que llevan a cabo tiene el objetivo de "repoblar lugares que están abandonados".

"En Galicia tenemos casi 2.000 lugares abandonados", de los cuales ellos tienen "localizados unos 800" y cuando un grupo de personas solicita un lugar, busca que las propiedades se adecuen a la demanda, pues hay estancias para cinco personas y lugares para veinticinco.

La empresaria Costoya está "absolutamente convencida" de que de esta forma es posible repoblar el rural gallego, pues tiene clientes con "ideas innovadoras" para transformar lugares ya olvidados de la geografía.