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El Supremo da la razón a una comunidad de vecinos al declarar abusivo un contrato de ascensor

Autor: Redacción

Artículo escrito por la abogada Helena Pascual, abogada en Versus Estudio Jurídico y autora del blog Entre Códigos y Leyes

El pasado 17 de septiembre el Tribunal Supremo analizó los criterios de abusividad de un contrato de ascensor suscrito por una comunidad de propietarios. El citado contrato, calificado como “a todo riesgo”, tenía una duración de 5 años, prorrogable por iguales periodos salvo denuncia de las partes con 90 días de antelación.

A mayor abundamiento, se establecía una penalización del 50% de las cuotas pendientes en caso de que se produjera su resolución de forma anticipada por cualquiera de las partes.

La sentencia recurrida ante el Tribunal Supremo estimaba el recurso de la empresa ascensorista y condenaba a la comunidad al pago de 10.264 euros por rescindir el contrato en el segundo año de vigencia del mismo.

La Sala, analiza la abusividad de la cláusula referente al plazo de duración del contrato, pues nos encontramos con un contrato de adhesión, prerredactado por la empresa ascensorista de forma unilateral y suscrito con consumidores, por lo que está sometido al control de abusividad previsto en la Ley General de Consumidores, que prevé la prohibición de cláusulas que establezcan plazos de duración excesivos o limitaciones que obstaculicen el derecho del consumidor a poner fin al contrato.

A pesar de que el Tribunal Supremo entiende razonable que la empresa ascensorista establezca un tiempo mínimo de duración del contrato, que le permita recuperarse frente a posibles reparaciones costosas que puedan surgir durante la vigencia del mismo, declara que no se justifica un plazo tan extenso de 5 años con prórrogas tácitas por idénticos periodos y con una cláusula penal del 50% de las cuotas pendientes.

Continúa la sentencia, afirmando que, en contratos de tracto sucesivo suscrito con consumidores, debe asumirse este riesgo por el empresario ofreciendo buenos servicios a precios atractivos, no mediante una vinculación excesiva del contrato.

En un informe sobre el mercado del ascensor de 2011 de la Comisión Nacional de la Competencia, se recomienda que la duración de los contratos sea de un año, salvo que se trate de un ascensor nuevo, donde podría ampliarse hasta tres años, debido a los dos años de garantía.

Por tanto, en atención a esta recomendación, y al criterio seguido por un amplio sector de Audiencias Provinciales, nuestro Tribunal Supremo, estima el recurso de apelación de la comunidad, declarando nula la cláusula de duración del contrato, pues no se ha justificado ninguna circunstancia excepcional que justifique una duración superior a 3 años, plazo razonable para contratos de esta naturaleza en los que se incluye la obligación de la empresa de sustituir las piezas averiadas a su cargo.