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El jefe del sindicato de inquilinos y dos de sus afiliados, a juicio por coacción y violación de domicilio

La fiscalía solicita hasta 9 años en total para los tres acusados

Sindicat de Llogaters/ Fuente: Twitter
Sindicat de Llogaters/ Fuente: Twitter
Autor: Redacción

El jefe del Sindicato de Inquilinos, Jaime Palomera, y dos de sus afiliados están acusados por la Fiscalía por un "delito continuado de coacciones" y "violación de domicilio de persona jurídica", y pueden ser condenados con hasta 9 años de cárcel en un juicio que se celebrará el próximo 28 de junio

El caso de Alpha y Fran se remonta casi cuatros años atrás. Fran Ortega, de 35 años, y Alpha Mikeliuna, de 36, ambos técnicos de iluminación y sonido llevaban ocho años viviendo en un piso del número 92 de la calle Floridablanca por el que pagaban 850 euros de alquiler y, según ellos, en la misma escalera los mismos propietarios estaban renovando contratos con precios de hasta 1.300 euros al mes por una vivienda. 

Ortega y Mikeliuna pidieron ayuda al Sindicato de Inquilino y Fem Sant Antoni al sospechar que su alquiler podría subir y al no querer pagarlo podían acabar siendo desahuciados. La estrategia del sindicato arrancó con la okupación de las oficinas del propietario de la vivienda de Fran y Alphha: Medio centenar de personas afines al sindicato ocuparon el edificio del Instituto de Belleza Francis, en la Ronda de Sant Pere, junto a la plaza de Urquinaona, en Barcelona. Los propietarios del centro de estética y belleza son la familia Mas-Beya Fradera, que son los dueños del piso de alquiler cuyo contrato no querían renovar con los inquilinos, que no estaban dispuestos a asumir una subida de la renta.

Finalmente, ambos inquilinos consiguieron que se frenara el desahucio y poderse quedar en el piso pagando un alquiler social. Pero cuando la guerra iniciada por el Sindicato de Inquilinos parecía tener ganador, la inmobiliaria propietaria del piso de Floridablanca presentó una querella por coacciones y amenazas contra Jaime Palomera y los dos inquilinos.

Jaime Palomera, el jefe del sindicato, se ha defendido en una rueda de prensa retransmitida por Instagram afirmando que la apertura del juicio es "un ataque sin precedentes del poder inmobiliario y de la fiscalía" en relación con la petición de 9 años de cárcel. La organización ha continuado exigiendo al Govern una "ley de alquileres para evitar casos como el que han denunciado hoy, en el que los inquilinos denunciaron acoso inmobiliario y vieron cómo no se les renovaba el alquiler”. Igualmente Palomera ha atacado a la fiscalía por su “beligerancia” y vinculando el juicio a una “criminalización de la protesta”.