Estamos acostumbrados a ver paneles solares en tejados, sin embargo, no es la única superficie apta para su instalación. En realidad, cualquier lugar que reciba directamente la irradiación solar podría ser válido para ello, siempre y cuando los paneles se anclen a una estructura adecuada.
Por ese motivo, es interesante conocer no solo en qué superficies se pueden instalar paneles solares, sino qué requisitos debe cumplir cada una de ellas para aprovechar al máximo la exposición a la luz solar. los expertos de Habitissimo señalan que el autoconsumo es posible en muchas más circunstancias de las que quizá pensabas.
Tejados: las instalaciones solares más comunes
Los tejados y cubiertas cumplen las mejores condiciones para instalar paneles solares, tanto por la altura como por la inclinación. Además de ello, no hay que sacrificar espacio, tampoco alteran excesivamente la estética de los edificios y su instalación no entraña grandes dificultades. Las únicas limitaciones son el espacio disponible y que no haya elementos que puedan hacer sombra.
¿Qué ocurre en cubiertas planas? Aunque los paneles solares requieran de un grado de inclinación determinado para alcanzar su máxima eficiencia, no significa que no se puedan instalar en cubiertas planas. Simplemente se necesitará una estructura que les proporcione esa inclinación.
Paneles solares en el suelo
El suelo es una alternativa viable cuando no hay posibilidad de instalar paneles solares en el tejado. De hecho, ofrece ventajas que hay que considerar. Pero también es necesario tener en cuenta algunas limitaciones.
Empezamos por las ventajas. La primera es la facilidad para su instalación, basta con un suelo firme en el que se pueda anclar la estructura que soporta los paneles y que puede ser de tierra, hormigón, cemento, etc. Implica, además, que el coste de la instalación puede rebajarse ligeramente al no ser necesarios medios para trabajar en altura.
La segunda gran ventaja es que la limpieza de los paneles y su mantenimiento resultan mucho más sencillos. Con ello lo que se gana es eficiencia, ya que la producción depende no solo de la radiación solar, también del estado de las placas.
En lo que respecta a condicionantes e inconvenientes, además de la pérdida de espacio hay que contar con un mayor impacto visual. Todo ello sin olvidar que es necesario instalar los paneles en una zona que esté despejada, puesto al estar en el suelo hay más posibilidades de que algún elemento proyecte sombra sobre la instalación.
Marquesinas solares, cada vez más demandadas
Una sencilla estructura metálica puede ser una superficie idónea y muy versátil para los paneles solares. Son esas marquesinas que ya vemos con frecuencia en aparcamientos de centros comerciales o sanitarios. También en casa se pueden optar por esta solución si no hay posibilidad de ubicar la instalación solar en el tejado o en el suelo.
A nivel doméstico, esas marquesinas se pueden instalar en forma de tejadillos metálicos o de panel sándwich en áticos, porches o garajes descubiertos, si hablamos de viviendas unifamiliares. En estos casos es una solución interesante porque además de beneficiarse del autoconsumo esa marquesina funcionará como una pérgola.
Otras superficies aptas para instalar paneles solares
Aunque tal vez no sean las más idóneas para instalar paneles solares, hay otras superficies que se pueden aprovechar. Es cierto que la producción será más limitada y están más sujetas a limitaciones, pero eso no significa que no se pueda instalar en ellas paneles fotovoltaicos.
Esas superficies son terrazas e incluso fachadas. En el primer caso, los paneles se pueden sujetar a la barandilla o al muro de la propia terraza, aunque también cabe la posibilidad de anclarlos a una estructura que les proporcione algo de inclinación. En fachadas se sujetan a una estructura coplanar, de modo que los paneles quedan en vertical.
Aunque sean superficies aptas, también hay que tener en cuenta algunos condicionantes. El primero es que la producción puede verse mucho más limitada por la orientación de esas superficies y por la verticalidad de los paneles. El segundo es que si se trata de un edificio residencial hay que tener en cuenta que la fachada es un elemento común, por lo tanto, cualquier alteración debe contar con la aprobación de la junta de propietarios.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta