La deducción por rehabilitación de vivienda habitual es una de las grandes ventajas fiscales a tu alcance en la declaración de la Renta de 2026. Asimismo, si el pasado año realizaste obras en tu inmueble y cumples ciertos requisitos, podrás ahorrar en tu factura con Hacienda a la hora de presentar tu IRPF.
Toma nota de cómo funciona la deducción por rehabilitación de vivienda, cuánto puedes ahorrar en cada caso y qué límites existen.
¿Qué se considera rehabilitación de la vivienda habitual?
El marco legal en el que se recoge esta definición prevé que los contribuyentes puedan beneficiarse de deducciones en el IRPF de hasta el 60% del importe de la reforma. Eso sí, es necesario que la obra tenga como fin la rehabilitación de vivienda o la mejora de su eficiencia energética.
Para cumplir con este fin, la fórmula elegida es que cada tipo de reforma permita la deducción de un porcentaje mayor o menor de la cantidad invertida, en función del tipo de mejora.
La aplicación de porcentajes se ha convertido en una herramienta clave de cara a priorizar unas inversiones sobre otras. Estos se mueven entre el 20 y el 60% de los importes satisfechos.
Deducciones en el IRPF por la mejora de la eficiencia energética 2026
La cuantía que podrás deducirte en tu declaración de la Renta dependerá de la naturaleza de las obras y de la mejora obtenida:
Deducción por rehabilitación de vivienda del 20%
Es posible deducir el 20% de las cantidades satisfechas por las obras para la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración, tanto de vivienda habitual como cualquier otra de la que se sea titular y que estuviera arrendada o en expectativa de alquiler. En este último caso, el inmueble deberá estar alquilado antes del 31 de diciembre de 2026.
Para justificar esta deducción deberás obtener un certificado de eficiencia energética de la vivienda antes y después de la reforma. Asimismo, es necesaria una reducción de al menos un 7% de la suma de los indicadores.
La base máxima anual de esta deducción será de 5.000 euros anuales.
Un ejemplo es la deducción en el IRPF de placas solares, siempre que se cumplan los requisitos mencionados.
Deducción por reforma de vivienda habitual del 40%
Esta deducción, que asciende al 40% de la inversión, se aplica a las obras para la mejora en el consumo de energía primaria no renovable de vivienda habitual o de una vivienda de la que se sea propietario y se encuentre arrendada o en vías de arrendarse, siempre que se alquile antes de 31 de diciembre de 2026.
En este caso también es necesaria la expedición de un certificado de eficiencia energética anterior y posterior a la obra, de forma que se acredite una mejora de al menos un 30% en el indicador. Alternativamente, se deberá conseguir una mejora de la calificación energética para obtener una clase energética 'A' o 'B', en la misma escala de calificación.
La base máxima anual de esta deducción será de 7.500 euros anuales.
Deducción por rehabilitación de vivienda habitual del 60%
Los contribuyentes propietarios de viviendas ubicadas en edificios de uso predominante residencial en los que se hayan llevado a cabo obras de rehabilitación energética "podrán deducirse el 60% de las cantidades satisfechas durante dicho período por tales obras".
Será necesario obtener:
- Una reducción del consumo de energía primaria no renovable de al menos un 30%.
- La mejora de la calificación energética del edificio para obtener una clase energética 'A' o 'B', en la misma escala de calificación.
Ten en cuenta que:
- Las plazas de garaje y trasteros que se hubieran adquirido con ellas se asimilarán a viviendas.
- No será aplicable esta deducción a las obras realizadas en la parte de la vivienda que se encuentre afecta a una actividad económica.
La base máxima anual de esta deducción será de 5.000 euros anuales. Sin embargo, existe la posibilidad de deducir el exceso, con el mismo límite en los cuatro ejercicios siguientes, sin que en ningún caso la base acumulada de la deducción pueda exceder de 15.000 euros.
Si las obras se llevan a cabo por una comunidad de propietarios, la deducción se aplicará de forma proporcional al coeficiente de participación de cada propietario.
¿Qué reformas de vivienda puedo desgravar en el IRPF?
La norma que regula la actual deducción por rehabilitación de vivienda en el IRPF distingue entre tres categorías de gastos:
- Vivienda habitual.
- Vivienda arrendada para su uso como vivienda (deducción de reformas para vivienda en alquiler)
- Edificios residenciales (obras en comunidades de propietarios).
Cada una de estas deducciones afecta a la cuota estatal del impuesto y se aplica sobre las cantidades invertidas en obras de rehabilitación que contribuyan a alcanzar determinadas mejoras de la eficiencia energética.
Límites para desgravar las obras de la vivienda habitual
La normativa recoge una serie de límites:
- Las deducciones son incompatibles entre sí respecto de la misma obra.
- De las cantidades satisfechas se deberán descontar aquellas cuantías que hubieran sido subvencionadas a través de un programa de ayudas públicas o fueran a serlo en virtud de una resolución definitiva.
- Las cantidades deben ser satisfechas mediante tarjeta de crédito o débito, transferencia bancaria, cheque nominativo o ingreso en cuentas en entidades de crédito, a las personas o entidades que realicen tales obras, así como a las personas o entidades que expidan los citados certificados. No dan derecho a la deducción las cantidades satisfechas mediante entregas de dinero de curso legal.




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