El frío todavía no ha llamado con dureza a la puerta de las comunidades de propietarios. Pero este invierno, el gas volverá a ser protagonista en las economías domésticas.
En el último trimestre de 2022, el Gobierno estableció unas tarifas de gas especiales en comunidades de propietarios, las denominadas TUR vecinal, para aliviar los bolsillos de las familias, que llegarán a su fin el 31 de diciembre de 2023, y que prevé dejar tiritando de nuevo a los hogares.
Uno de los requerimientos para poder acogerse a la TUR 4 era que las comunidades tuviesen instalados los repartidores de costes de calefacción o comprometerse a tenerlos antes del 30 de septiembre de 2023, pese a que el 1 de mayo había finalizado el plazo para completar la instalación de estos dispositivos en aquellos edificios que estuviesen obligados.
Sin embargo, esta ampliación de plazo no ha tenido los efectos deseados. Según datos de Ista, empresa especializada en la contabilización de consumos energéticos, solo el 35% de las comunidades de propietarios del millón y medio de viviendas con calefacción central, han instalado estos dispositivos.
Una ralentización en el ritmo de instalación que ha llevado al Gobierno a anunciar una nueva prórroga para que las comunidades que ya han solicitado la instalación de los dispositivos y se están beneficiando de la TUR 4, puedan proceder a su instalación hasta octubre de 2024, siempre y cuando comuniquen dificultades técnicas o administrativas.
“El Gobierno está promoviendo la instalación de la contabilización individual de calefacción, y este plazo adicional supone un incentivo adicional para la implantación de esta iniciativa de eficiencia energética”, piensa Ignacio Abati, director general de Ista.
Para Abati, “el Gobierno ha cumplido su parte con una transposición de las directivas acorde a lo exigido, pero la implantación real en el mercado está siendo más lenta de lo esperable. Sería necesario dar un paso adelante en la legislación española para dar un empuje definitivo a esta iniciativa, que conlleva ahorros muy importantes de dinero (200 euros por familia y año) y de emisiones de CO2 a la atmósfera”
Paradójicamente, esta prórroga no es aplicable para las comunidades de propietarios que han cumplido con la instalación de los repartidores y hasta el momento se han beneficiado de las tarifas especiales de gas, teniendo que pasar al mercado libre a partir de 2024.
Por ello, desde el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) han solicitado al Ministerio competente que la TUR4 se prorrogue un año más para todas las comunidades, sin distinción. “La vuelta a la tarifa del mercado libre agravará la economía de los hogares, no solo por el aumento de gasto que supone, sino también por no haber tenido tiempo de recuperar la inversión que realizaron para poder acogerse a la TUR4, por ejemplo, con las reformas en las salas de calderas para tener el certificado favorable o con la instalación de contadores de energía o repartidores de costes de calefacción”, manifiesta Isabel Bajo, presidenta del CAFMadrid.
Esta institución calcula que para una comunidad de 120 vecinos (consumen un millón de Kw) el sobrecoste en el mercado libre será de 25.000 euros más al año por temporada que con la tarifa regulada.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta