Sé perfectamente lo agotador que resulta ser una persona adulta. Si te cuesta mantener la casa en orden cuando estás cansado o abrumado, estás en el sitio correcto. Esta guía está pensada para esos días en los que nos sentimos perezosos.
- Utiliza cajoneras grandes por categorías
- Armarios ligeros: guarda solo la ropa de temporada
- Cestas de mimbre para ordenar rápidamente
- Coloca ganchos por toda la casa
- La ley del contenedor: pon límites al espacio
- Organiza en función de tus hábitos
- Visibilidad sin caos: no todo tiene que estar a simple vista
- Define la función del espacio
- El secreto del cajón desastre organizado
- Planifica tus outfits semanales
- Utiliza el espacio muerto (debajo de la cama)
Utiliza cajoneras grandes por categorías
Este es mi primer gran tip, y funciona de maravilla, especialmente en zonas comunes familiares. Usa cajas, cajones o cestas que tengan categorías grandes. De esta forma, es mucho más fácil meter y sacar las cosas. Si tu vida es muy ajetreada, empezar a organizar en categorías pequeñas puede ser demasiado difícil.
Cuando encuentres algo que va en esa categoría, solo tienes que meterlo en la cesta. Es mucho más sencillo que tener que organizar dentro del cajón. Además, etiquetar estas cajoneras ayuda a todos en casa a identificar el contenido.
Si usas cajas o cestas, asegúrate de que no estén cerradas. Las tapas añaden un paso extra que te quita energía.
Armarios ligeros: guarda solo la ropa de temporada
El segundo consejo tiene que ver con la facilidad al guardar la ropa. Si tienes que luchar con muchas perchas para encontrar el sitio donde colgar esa camiseta, lo más probable es que se quede tirada.
Te invito a que revises tu armario y saques toda la ropa que no pertenece a esta temporada (por ejemplo, sacar la ropa de invierno en verano). Al tener a mano solo lo que estás utilizando, facilitas el acceso al guardar después de lavar o planchar.
Cestas de mimbre para ordenar rápidamente
Las cestas de mimbre son superútiles y prácticas. Yo las tengo prácticamente en todas las zonas comunes y también en las habitaciones (para la ropa sucia).
Son una forma fantástica de colocar algo rápidamente sin que tenga que estar excesivamente ordenado. Vienen fenomenal para guardar mantas, juguetes, o lo que necesites. Lo fundamental es que te dan accesibilidad.
Coloca ganchos por toda la casa
Una de las grandes peleas que tenemos con la familia es que no dejan las cosas en su sitio. Muchas veces les resulta demasiado difícil o les da pereza usar el sistema que hemos creado. La solución ideal, tanto para ti en un día de cansancio como para ellos, es poner ganchos.
Resulta más fácil colgar las cosas en un gancho que dejarlas en otro sitio. Puedes ponerlos detrás de las puertas, en la entrada (para abrigos, bolsos, mochilas), en la despensa, o detrás del baño para las toallas.
La ley del contenedor: pon límites al espacio
El quinto tip consiste en poner límites en tu espacio. La ley del contenedor nos dice que tenemos el espacio que tenemos, y no cabe más.
En zonas como la cocina, los armarios suelen ser muy grandes, lo que nos complica mantener el orden. Una forma de solucionar esto es poner cajas dentro de los armarios. Esto ayuda a sacar y meter las cosas fácilmente, mantiene las cosas recogidas y hace el día a día en la cocina muchísimo más fácil.
Organiza en función de tus hábitos
No se trata solo de poner las cosas donde más las utilizas, sino de reflexionar: ¿dónde dejamos las cosas de forma natural?.
Es mil veces más sencillo organizar en función de nuestras costumbres, que intentar cambiar nuestros hábitos para que se adapten a nuestro sistema de organización.
Por ejemplo, si yo me desvisto en mi habitación, lo ideal es tener una cesta de ropa sucia ahí. Si el hábito de mi familia es dejar la toalla encima de la cama después de ducharse, pon un ganchito detrás de la puerta para que las cosas no se queden tiradas.
Visibilidad sin caos: no todo tiene que estar a simple vista
Sé que hay muchas personas, mis clientas incluidas, que son muy visuales y les gusta tenerlo todo a mano y a la vista. Eso está bien, pero no todo tiene que estar encima de la encimera. Puede estar guardado y, aun así, ser totalmente visible y accesible.
Las cosas que utilizas todos los días (cafetera, tostadora, utensilios) sí que deben estar a mano. Pero objetos como la caja de aceite y condimentos pueden estar guardados en una caja que puedas sacar completamente al cocinar. Esto te libera espacio, quita ruido visual, y hace que mantener el orden sea mucho más sencillo, sobre todo después de cenar, cuando ya estás agotada.
Define la función del espacio
Esta octava clave la podemos aplicar a toda la casa: definir la función del espacio o dividir la casa en zonas. La meta es que, al poner orden, no tengamos que tomar decisiones.
Si definimos una zona y su función, las cosas irán a ese sitio sin tener que pensarlo. Por ejemplo, definir un rincón como "mi espacio del café y del desayuno". Ahí pondremos todo lo relacionado: el café, el té, el azúcar, las tazas, etc.
El secreto del cajón desastre organizado
Puede sonar raro, pero tener un cajón desastre es superútil. Es un espacio para todo aquello que no tiene una categoría muy clara o un lugar definido, pero que necesitamos tener a mano.
El secreto para que funcione y no se convierta en un lío es doble:
- Debe estar compartimentalizado (dividido) y tener una cierta lógica.
- Solo debe contener cosas que realmente utilizamos y que sean prácticas. Por ejemplo: destornillador, mecheros, bombillas, pegamento, cinta de medir.
Es importante revisarlo cada cierto tiempo para que no se cuele cualquier guarrería.
Planifica tus outfits semanales
Algo que me ayuda mucho es planificar lo que me voy a poner cada semana. Esto te evita tener que improvisar y que te pille desprevenida. Yo hago shopping en mi armario y planifico conjuntos que sé que me sientan bien.
Puedes juntar las perchas con anillas o ganchitos. Al planificar, sabrás exactamente a qué percha va cada cosa, haciendo más fácil devolver todo a su sitio después de lavarlo y plancharlo.
Utiliza el espacio muerto (debajo de la cama)
Aprovecha el espacio de debajo de la cama. Esto funciona de maravilla, especialmente si tienes un canapé o si utilizas cajas deslizables. Aquí guardamos cosas a las que no accedemos de forma regular, pero que tienen que estar relativamente a mano.
Por ejemplo, la ropa de fuera de temporada, ropa de cama que se cambia semanalmente o almohadas para invitados. Si no puedes usar el espacio debajo de la cama, utiliza otros espacios muertos, como los altillos de los armarios.
Si sientes que el caos ha tomado el control de tu casa, tu tiempo y tu vida, este canal es para ti.
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