Los mercados actuales viven un momento de cierta calma tras la tormenta comercial vivida en 2025, iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y replicada por el resto de protagonistas del tablero mundial, como son Europa, China o Japón.
La alta tensión geopolítica, comercial y arancelaria mantiene a los mercados agazapados a la espera de conocer quién será el próximo que mueva ficha en el panorama global. Ante esta incertidumbre, el estratega jefe de mercados de la consultora Lazard, Ronald Temple, ha presentado las previsiones de la firma para este 2026.
La predicción de la firma es un crecimiento global positivo, pero moderado, marcado por las siguientes decisiones políticas, especialmente aquellas en materia comercial y fiscal.
“La política fiscal, los aranceles, el gasto en defensa y la alineación geopolítica influyen cada vez más en la inflación, el crecimiento y la rentabilidad de los activos”, ha recalcado Temple.
(Casi) todo depende de EEUU
Temple cree que la “guerra comercial de EEUU remitirá, ya que la Administración Trump no querrá que los votantes se centren en el aumento de los aranceles antes de las elecciones de mitad de mandato. Esto podría dar un respiro macroeconómico a los inversores, pero es probable que las implicaciones de los gravámenes del año pasado se hagan más evidentes en 2026”.
Prevé que la economía estadounidense desacelerará este año tras los resultados observados en 2025, protagonizados por la conducta migratoria, los máximos del mercado bursátil y un “posible enfriamiento” de la inversión en Inteligencia Artificial.
El experto prevé un repunte de la inflación norteamericana entre el 3% y el 3,5% y un descenso en el mercado laboral provocado por las leyes de inmigración.
También ha destacado la debilidad del dólar, el auge de las valoraciones bursátiles y los beneficios concentrados en un reducido grupo de empresas tecnológicas vinculadas a la IA. Sin olvidar el crecimiento del oro como valor refugio ante la volatilidad global.
Previsiones en la Eurozona
El estratega de Lazard atisba un año positivo para los protagonistas del continente europeo gracias a los bajos tipos de interés instaurados por el Banco Central Europeo (BCE) y que se prevé que mantengan, o incluso que desciendan a lo largo de este ejercicio.
Temple también ha destacado la situación de la inflación en la eurozona, que mantiene en torno al 2%, aunque el representante de Lazard espera que a lo largo del año se consolide por debajo de ese 2% previsto por el BCE.
Trump vs Powell: la guerra de la Fed
A la hora de hablar de tipos de interés es inevitable fijar la mirada en Estados Unidos, donde el presidente Trump mantiene su amenaza ante el presidente de la Fed, Jerome Powell, por mantener el precio del dólar entre el 3,5% y el 3,75%. Parece que el presidente norteamericano ya ha encontrado su sucesor: Kevin Warsh, que estuvo presente en la junta de gobernadores de la entidad entre 2006 y 2011 y quien puede tomar la presidencia el próximo mes de mayo.
Sobre este asunto, Ronald Temple ha recalcado que la independencia de la Fed es uno de los “riesgos más prominentes” para el mercado y ha enfatizado en la importancia de un sustituto independiente.
"El hecho de que Trump hable tanto sobre política monetaria hace difícil que los inversores confíen en que la Fed tome decisiones monetarias basadas en datos y no por presión política", ha relatado el directivo.
El mayor reto de Europa: el gasto en defensa
Temple ha señalado que "Europa necesita tener su propio ejército y fuerza de defensa para poder proteger su territorio cuando se trata de negociaciones y otras discusiones sobre temas como Groenlandia, la OTAN o los aranceles", dejando entrever que, a su juicio, sería más eficiente apostar por un solo ejército europeo con bases en los distintos países que por decenas de distintos ejércitos.
En este sentido, el experto ha manifestado que cree que la mayoría de los gobiernos europeos, aunque no todos, han captado el mensaje de que la inversión en defensa es "crítica" para el futuro crecimiento y seguridad del Viejo Continente.
La hipótesis de Lazard es que, si se cumplen los compromisos de todos los miembros de la OTAN, excepto España, de aumentar el gasto en defensa hasta el 5%, el PIB de la zona euro podría crecer más de un 1% este año, marcado por la inversión en desarrollo militar.
En este sentido, Lazard cree que las perspectivas de un aumento significativo del gasto en defensa en Francia parecen cuestionables por su elevado déficit, al igual que en Italia. Por otro lado, en nuestro caso, en España, el Gobierno se ha negado directamente, por lo que “si tres de las cuatro mayores economías de la zona euro corren un alto riesgo de no cumplir sus compromisos de gasto militar, el impulso de los efectos multiplicadores podría ser decepcionante”, según Lazard.
Potencias asiáticas
En cuanto a China, ha recalcado su prolongada crisis inmobiliaria que pesa sobre la confianza de los hogares y la demanda interna y externa. No obstante, ha resaltado su superávit comercial con exportaciones redirigidas hacia otras regiones. Paralelamente, sectores de alto crecimiento como vehículos eléctricos, energías renovables y tecnologías avanzadas ganan peso en la economía
Sin embargo, toda esta predisposición puede variar en función de las trabas comerciales que se aplican entre EEUU y el país asiático, una cuestión clave para el mercado mundial.
Por otro lado, Temple prevé un año positivo para Japón, donde el capital de las empresas y los salarios están aumentando. Sin embargo, las previsiones para la inflación en la isla son que supere ese 2% máximo planteado. Además, también ha resaltado la presión ejercida por parte de China.
Qué deparará el 2026
Como ha comentado el experto, el año estará marcado por los movimientos en materia comercial que puede adoptar la administración Trump y, a su vez, habrá que estar atentos a cómo responden los otros grandes protagonistas del sector mundial, sobre todo desde el continente asiático.
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