Los expertos dan por terminado el ciclo de bajadas de los tipos de interés y atisban una moderación progresiva de la actividad hipotecaria, así como unos préstamos más caros
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Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE Flickr

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a cumplir las previsiones en su última reunión de 2025. Tal y como esperaba el mercado, el ‘Guardián del euro’ ha mantenido los tipos de interés en la eurozona en el 2%.

Tras este cuarto encuentro consecutivo en el que no ha habido cambios en política monetaria, los analistas dan por terminado el ciclo de bajadas de tipos y ya barajan que el próximo movimiento será una subida, a expensas de cómo evolucionen la economía y la inflación en la eurozona. 

De cara a los próximos meses, se espera una pérdida de fuelle de la firma de hipotecas, un encarecimiento de las ofertas de préstamos a tipo fijo y mixto y un euríbor estable en torno al 2,3%, lo que podría traer subidas generalizadas de las cuotas de las hipotecas variables a partir de primavera. Aun así, no se prevé un freno brusco del mercado hipotecario, que seguirá registrando una actividad elevada gracias al apetito de los bancos por conceder financiación y a la elevada demanda para comprar vivienda. 

Tal y como explica Juan Villén, director general de idealista/hipotecas, “el BCE mantiene su hoja de ruta, como era de esperar, dejando su política monetaria sin cambios, siendo consciente de que los niveles de inflación son los adecuados y que no existen factores en la economía que permitan relajar más los tipos de interés a corto plazo. En este escenario, esperamos que la actividad hipotecaria se mantenga fuerte en los próximos meses en lo que respecta a nuevas hipotecas, mientras que la actividad de cambio de banco se mantendrá en niveles mínimos, aunque veamos movimiento en quienes contrataron hipotecas mixtas a 3-5 años y ahora ven que llegan al vencimiento y buscan una opción alternativa al tipo variable que les dé certidumbre para los próximos años”. 

Repasamos de la mano de analistas, economistas y expertos hipotecarios qué le depara al mercado esta decisión y las que están por llegar en los próximos meses.

Fin del ciclo de bajadas de tipos y subida a la vista

El consenso del mercado cree que las bajadas de tipos han llegado a su fin en la eurozona, en un momento en el que la inflación se mantiene cerca del objetivo del BCE y con una economía que está resistiendo mejor de lo esperado el clima de incertidumbre global. 

“Tras cuatro rebajas de 25 puntos básicos en 2025 (la última en junio), y con la inflación habiendo alcanzado su objetivo del 2%, el BCE habría finalizado el actual ciclo de bajada de tipos, sintiéndose cómodo con el nivel actual para afrontar un entorno incierto”, afirman los analistas del banco de inversión Renta 4.

La inflación en la eurozona  cerró noviembre en el 2,1% en tasa general (la subyacente se quedó en el 2,4%), muy cerca del 2% que la autoridad monetaria considera como nivel de equilibrio, y de cara a 2026 se espera que se modere más, “por la caída de precios de la energía y un euro más fuerte”, añade Renta 4.

Tampoco espera más recortes Nachu Chockalingam, directora de crédito en la gestora Federated Hermes, quien opina que “la situación tendría que empeorar mucho para que el BCE volviera a bajar los tipos en 2026”.

Los principales riesgos para la zona de la moneda común actualmente son la política arancelaria de EEUU, el fortalecimiento del euro, las importaciones chinas, que se retrase el plan estímulo fiscal de Alemania o la agitación política en Francia. Si no hay sorpresas a corto plazo en estos focos de atención, el mercado se inclina por una estabilidad en política monetaria hasta que haya señales claras de que los tipos de interés deben tomar un nuevo rumbo. Rumbo en el que parecen más factibles las subidas del precio del dinero que las bajadas.

Dentro del propio del BCE ya hay posiciones que miran en esta dirección. Por ejemplo, la de la alemana Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del banco central, que afirmó hace unos días en una entrevista a Bloomberg que se sentía cómoda con la expectativa de que en el futuro haya un repunte del precio del dinero, aunque no sea inminente. 

Su postura ha calado en el mercado y más del 60% de los economistas encuestados por Bloomberg ven más probable que el BCE aumente el precio del dinero a que lo reduzca, mientras que en octubre solo un tercio compartía esa perspectiva. Parte del consenso apuesta por un cambio ya en 2026, aunque otra parte aplaza tal movimiento hasta 2027. 

El departamento de análisis de Bankinter también ven más probabilidades de que el próximo movimiento del BCE sea una subida que una bajada, “aunque ahora mismo resulta imposible determinar con una aproximación razonablemente fiable en qué momento podría suceder”, subraya en su último informe de estrategia. 

Según la entidad, todo “dependerá de los datos y los acontecimientos, como suele argumentar el propio BCE. Pero creemos que también de la proximidad de los relevos en los puestos clave de la institución al expirar varios mandatos: Luis de Guindos (vicepresidente) en mayo 2026, Philip Lane (economista jefe) en mayo 2027 y Christine Lagarde (presidenta) en octubre 2027". Así, añade, "el enfoque del actual Consejo del BCE puede volverse más reactivo que proactivo, reacio a tomar decisiones arriesgadas, debido a los próximos reemplazos. Eso podría traducirse en una estabilidad de tipos en el actual rango actual durante un periodo prolongado de tiempo, siempre que la inflación no se reactive”. 

CaixaBank Research se suma a esta teoría y no ve cambios a corto plazo. Según explica en un informe reciente, su apuesta es que el BCE mantenga la tasa rectora en el 2% (el nivel neutral de los tipos de interés, que ni estimula ni restringe la economía) durante los próximos trimestres, “lo que favorece la opción de esperar y reajustar su política monetaria solo ante cambios sustanciales del escenario”. 

Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas, tampoco espera cambios en los tipos a corto plazo. "El mercado ahora mismo está esperando que la Fed siga bajando el precio del dinero -hasta 100 puntos básicos-, pero en Europa no se espera porque la inflación está al 2%, que era el objetivo". En cuanto a las posibles subidas, tampoco ve margen para que sean inminentes, ya que "sigue existiendo una desaceleración en Alemania y Francia, los países del núcleo duro de la UE". Por tanto, insiste, "Europa todavía necesita el estímulo de unos tipos de interés bajos". 

En cambio, Julián Salcedo, presidente de Foro de Economistas Inmobiliarios, ve más cercanas las subidas, a tenor de que la econonía está aguantando y que la inflación está contenida. En este escenario, opina el economista, "podemos asegurar que no solo no se producirán bajadas en 2026, sino al contrario. Auguro una o dos subidas de 25 puntos básicos cada una en 2026, previsiblemente en mayor/junio la primera y en septiembre/octubre la segunda". 

Según Salcedo, estos repuntes en el precio del dinero serían "perfectamente compatibles con los objetivos de inflación y crecimiento económico". De hecho, opina que "no es recomendable que la economía y las empresas estén dopadas con tipos de interés bajos y financiación abundante, porque terminan relajando sus controles". 

Menos hipotecas y más caras 

Como vienen alertando los expertos desde hace meses, el mercado hipotecario se enfrenta a una moderación de la actividad. Por un lado, porque la constante subida del precio de la vivienda limita la capacidad de pago de muchos potenciales compradores; y, por otro, porque se espera un encarecimiento progresivo de las hipotecas fijas y mixtas.

En los últimos meses, varias entidades han confirmado que las hipotecas con plazos fijos largos a unos tipos de interés bajos no son rentables en un escenario como el actual, por lo que se esperan movimientos al alza en sus ofertas. 

Por tanto, los nuevos hipotecados se enfrentarán a unas condiciones financieras algo más exigentes que hasta ahora, mientras que los que ya tienen firmada una hipoteca verán menos atractivo el cambio para mejorar las condiciones que ya tienen, bien sea a través de novaciones, que son las renegociaciones con el mismo banco; o subrogaciones, que suponen trasladar el préstamo a otra entidad. En los últimos dos meses, este tipo de operaciones han representado cerca de un 5% de las nuevas firmas en las que ha intermediado idealista/hipotecas, lejos del casi 20% que llegaron a representar en otoño de 2023.

"Seguirán ofreciéndose hipotecas a tipo fijo, pero con unos diferenciales más altos, ya que solo así se justificarían, al igual que ocurre en la mayoría de países de nuestro entorno", sostiene Julián Salcedo. Este escenario, en su opinión, podría propiciar un impulso en la contratación de hipotecas variables en los próximos años o de hipotecas mixtas que tengan tipos fijos en plazos cortos (uno o dos años). 

En el caso del euríbor a 12 meses, el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, la previsión apunta a la estabilidad, aunque a unos niveles algo superiores a lo que se esperaba hasta ahora. 

Los analistas de Bankinter, por ejemplo, creen que el indicador se moverá en los dos próximos años con una media de entre el 2,25% y el 2,35%, en línea con el promedio en lo que va de diciembre (2,272%) y por encima de lo pronosticado hasta ahora (2,1%). El Consejo General de Economistas tampoco prevé sorpresas al alza en el indicador. 

En los últimos dos meses, las revisiones semestrales de las hipotecas ya han traído consigo subidas de las cuotas de las hipotecas y es probable que las revisiones anuales se sumen a esta tendencia en el segundo trimestre de 2026, ya que el pasado mes de abril el euríbor se quedó en el 2,143%, mientras que en mayo y junio se situó por debajo del 2,1%. Aun así, las subidas de las cuotas serían moderadas.

“Vemos que la curva de tipos está subiendo ligeramente, tanto en el Euribor como en el coste de financiación a 10-15 años, y las entidades financieras están reaccionando con ligeros ajustes de precios al alza. Nuestra impresión es que el impacto real será muy bajo, pues el incremento de cuotas mensuales es asumible y, lo más importante, la demanda sigue fuerte y los bancos continúan con un gran apetito de formalización de crédito”, subraya el director general de idealista/hipotecas. 

Aunque los expertos confían en que la demanda de vivienda se mantenga en niveles elevados, puntualizan que los bancos cada vez se volverán más selectivos a la hora de conceder préstamos hipotecarios y que la competencia en el sector se centrará en los perfiles de clientes más solventes, más que en una guerra de precios. 

Según el INE, entre enero y octubre se han inscrito en los registros 419.913 préstamos sobre vivienda inscritos, un 18,4% más interanual, tras marcar en el décimo mes del año su mayor dato en 15 años, con 52.198 nuevas operaciones. Por tanto, todo apunta a que cerrará su mejor ejercicio desde 2010.

Pero los expertos creen que la actividad hipotecaria no podrá seguir creciendo al ritmo actual con unos precios de la vivienda que no dejan de subir y una gran escasez de oferta residencial, factores que también podrían lastrar las compraventas en los meses venideros. Aunque no se espera es un freno brusco del mercado, la postura generalizada es que habrá una ralentización hipotecaria. En octubre, de hecho, las operaciones apenas aumentaron un 0,6% interanual.

Julián Salcedo, por su parte, sí cree que el peso de las hipotecas sobre la compraventa de viviendas irá aumentando poco a poco, hasta quedarse en torno al 75%, lo que en su opinión sería una buena noticia: "Eso supondría que las viviendas se compran mayoritariamente para vivir en ellas, no con fines de inversión", argumenta el presidente del Foro de Economistas Inmobiliarios.

Las nuevas previsiones macroeconómicas del BCE

En esta última reunión de 2025, el BCE también ha actualizado su cuadro macroeconómico, que incluyen una revisión al alza tanto de la inflación como del crecimiento del PIB de la eurozona. 

Las últimas proyecciones de los expertos del Eurosistema indican que la inflación general se situará, en promedio, en el 2,1% en 2025, el 1,9% en 2026, el 1,8% en 2027 y el 2% en 2028. Para la inflación subyacente (excluidos la energía y los alimentos), la previsión es que se situé de media en el 2,4% en 2025, el 2,2% en 2026, el 1,9% en 2027 y el 2% en 2028. 

Por otro lado, el crecimiento de la economía será más vigoroso que el previsto en las proyecciones de septiembre, impulsado especialmente por la demanda interna. El crecimiento se ha revisado al alza hasta el 1,4% en 2025, el 1,2% en 2026 y el 1,4% en 2027 y se espera que se mantenga en el 1,4% en 2028.

Las reuniones del BCE en 2026

El Consejo de Gobierno del BCE se reúne aproximadamente cada seis semanas. Estas son las fechas que ya están marcadas en el calendario oficial y en las que anunciará sus decisiones de política monetaria:

  • 5 de febrero de 2026
  • 19 de marzo de 2026
  • 30 de abril de 2026
  • 11 de junio de 2026
  • 23 de julio de 2026
  • 10 de septiembre de 2026
  • 29 de octubre de 2026
  • 17 de diciembre de 2026

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2 Comentarios:

Jose GrAmerch
19 Diciembre 2025, 9:25

El BCE de Cristina Lagarde, abogada, NPI de economía, no es 'Guardián del €uro', es su barrendero. Rauss!

Jose GrAmerch
19 Diciembre 2025, 14:02

Guardián del €uro? No será de la £ibra esterlina y del U$?
Porque C LaGarde metió a Francia, un poco menos a Alemania, en recesión, con subidas de tipos cuando la inflación estaba controlándose, bastaba esperar.
A esta abogada, aprendiz de bruja, hay que limitarla, por lo menos seis meses de un cambio de tipos al siguiente.
No ze pué aguantá!

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