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Covid-19: No se fíe de la información publicada en la web de la Agencia Tributaria

La crisis del COVID-19 ha sacado lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros. Si ya se tenía un defecto dominante, es posible que éste se haya acrecentado con el confinamiento. Pues bien, algo parecido le ha ocurrido a la Agencia Tributaria. Y es que, si ya tenía la mala costumbre de “jugar a ser legislador”, aprobando notas informativas, preguntas frecuentes, etc., con el estado de alarma dicho defecto se ha vuelto casi patológico. Sin embargo, es importante que los contribuyentes no se fíen de esta legislación paralela. Solo lo publicado en el BOE cuenta. Y lo demás, como a continuación explicaré, hoy está, y lo vemos publicado en una web oficial. Pero quizá mañana ya no…

La Agencia Tributaria, jugando a ser legislador

A la Agencia Tributaria siempre le ha gustado jugar a ser legislador. Son muchos los casos en los que emite notas informativas, o publica las conocidas como “preguntas frecuentes”, que contienen mucha más información de la publicada en la Ley o Reglamento que interpretan.

En muchas ocasiones, la interpretación sostenida va más allá de lo que dice la Ley, adentrándose en mares no surcados por ésta. El problema es que dichas interpretaciones, que se venden como las correctas, solo reflejan la voluntad de Hacienda. Y por ello, no tienen por qué ser seguidas ni por los contribuyentes, ni por los Tribunales.

Por ello, mal consejo será el de fiarse de esta información publicada por la Agencia Tributaria. Como explicaré a continuación, solo lo publicado en el BOE cuenta.

Solo lo publicado en el BOE cuenta

Si acudimos a las fuentes del Derecho, éstas son, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1.1 del Código Civil, la ley, la costumbre, y los principios generales del Derecho.

Por tanto, los contribuyentes harán bien si se fían únicamente de lo publicado en el BOE, y desconfían de la información publicada por la Agencia Tributaria. Y ello, por dos motivos: Solo lo publicado en el BOE obliga a los contribuyentes, Juzgados y Tribunales. Y solo lo publicado en el BOE se mantiene en el tiempo, salvo que se modifique por ley o reglamento posterior, igualmente publicado en el boletín oficial.

Y para el que piense que exagero, pondré algunos ejemplos recientes, del peligro que corre el contribuyente que se fía de la información publicada en la web de la Agencia Tributaria.

Algunos ejemplos del peligro de fiarse de la Agencia Tributaria

El primero se refiere a las notificaciones electrónicas tributarias. El plazo para abrirlas es de diez días, transcurrido el cual se entienden notificadas. Y ello, independientemente de que el contribuyente haya accedido o no a su contenido.

El Real Decreto-Ley 8/2020 (suspensión de plazos tributarios), no se refirió a dicho plazo, ni por tanto podía entenderse que quedara suspendido. Sin embargo, la Agencia Tributaria informó a través de su página web de que el plazo para abrir las notificaciones debía entenderse igualmente suspendido. Pues bien, pocos días después, dicha información “desapareció”. Y ello, sin previo aviso de la Agencia Tributaria.

También durante muchos días se consideró (vía preguntas frecuentes sobre el Real Decreto-Ley 8/2020) que los plazos de recurso iniciados antes del estado de alarma quedaban suspendidos, y se reiniciaban el 1 de mayo. Pues bien, dicha previsión no se reflejó en el BOE hasta la aprobación del Real Decreto-Ley 11/2020. Hasta entonces, las preguntas frecuentes aconsejaban a los contribuyentes entender suspendidos los plazos de dichos recursos, pero sin basarse en norma jurídica alguna. Es decir, sobre el vacío.

Hay que tener en cuenta, además, que la información publicada por la Agencia Tributaria, afecta únicamente a los plazos y procedimientos a presentar ante la propia Agencia. Y no ante cualquier otro órgano de la Administración Tributaria (Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Tribunales Económico-Administrativos -TEAR-…). Por ello, aunque la información se emita con vocación de generalidad, es un craso error pretender que dicha información puede aplicarse a procedimientos tramitados por Ayuntamientos (plusvalía municipal), o por Comunidades Autónomas (comprobaciones de valores), o seguidos ante cualquier TEAR. Mucho cuidado con esto.

Guía de actuación para los contribuyentes

En definitiva, la primera recomendación que debe hacerse a los contribuyentes es que pongan “en cuarentena”, (nunca mejor dicho), la información tributaria que se publique en la web de la Agencia Tributaria.

Y la segunda es que acudan a lo publicado en el BOE, que al fin y al cabo es lo que vale. De esta forma, podrán comparar, y ver si la Agencia Tributaria va más allá de lo aprobado. Y así, podrán diferenciar entre lo que es “suelo firme”, y lo que es “suelo pantanoso”, que pueden hundirse si pisan.

Como recomendación adicional está la de levantar acta notarial de la información publicada en la web de la Agencia Tributaria, por si un día “desapareciera”. O, en cualquier caso, la de imprimir, o guardar en un archivo informático, todas estas publicaciones. Ello permitirá al contribuyente invocar los principios de buena fe y confianza legítima en la Administración, si un día la propia Agencia Tributaria pretendiera desvincularse de la información publicada en su web.

Y, como se ha indicado, hay que tener en cuenta que lo publicado es la interpretación que una concreta Administración Tributaria realiza de la normativa aprobada. No es por tanto prudente extrapolar dicha información, o pretender extenderla a procedimientos seguidos ante otras Administraciones Tributarias.

José María Salcedo es abogado y socio de Ático Jurídico. Especialista en la interposición de recursos contra Hacienda, es autor de la "Guía práctica para recurrir frente Hacienda" y también de la "Guía práctica para impugnar la plusvalía municipal".