El INE asegura que los precios han subido en España un 0,3% en lo que llevamos de año, un alza que superan productos de alimentación tan básicos como el aceite, las patatas o la fruta. Sin embargo, los ligados a la vivienda han retrocedido un 2,4%, con la calefacción, el agua, el alumbrado, las rentas de los alquileres y los electrodomésticos a la cabeza de los descensos.