¿Estás pensando en reformar tu casa y no sabes si necesitas pedir permiso? Antes de coger el mazo o llamar a una empresa, conviene tener muy claro qué obras necesitan licencia, ya que las consecuencias pueden ir desde una multa hasta tener que demoler lo construido. Las obras menores en una vivienda, como pintar las paredes, cambiar el mobiliario de la cocina o el suelo, están exentas, pero las reformas con cambios estructurales, ampliaciones, rehabilitaciones integrales o cambios de uso necesitan licencia y habitualmente también un proyecto técnico. Lo más recomendable es consultar con un arquitecto o abogado especializado en urbanismo antes de iniciar cualquier actuación.