Con unos consejos básicos conseguirás que tu armario de ropa parezca un armario y no un zoco árabe.
Armario Pixabay
Lo importante de ese orden que consigas tras leer este artículo es que el orden se mantenga: quiero decir, no vale que un par de días tu armario de ropa esté maravillosamente ordenado sino que lo siga estando cuando llegue el viernes, tras una semana en la que has tenido que ir corriendo de un lado para otro.
Y ese es el objetivo a perseguir: no solo ordenar sino poder mantener ese orden en el tiempo.. Vamos con ello.
-Si el armario ya es un desaguisado, primera regla a seguir antes de ponerte manos a la obra: saca todo. Sí, así es: no quieras poner parches si el desorden ya reina en tu armario. Para volver a colocar lo mejor es sacar todo, limpiar y colocar de nuevo, siguiendo las reglas que te daremos más abajo.
- Aprovecha ese vaciado para deshacerte de lo que ya no utilizas (trabajemos el desapego de las cosas materiales, por favor). Puedes llevarlo al punto de recogida correspondiente o depositarlo en zonas de recogida de ropa de segunda mano si no está en muy mal estado. Y vamos ahora con el orden a seguir…
- Así doblaba así así… Saber doblar bien no está al alcance de todo el mundo, somos conscientes pero para eso hay miles de tutoriales en la red que te ayudan a doblar una sábana bajera (impresionante cómo quedan después), una camisa o un pantalón. Echa un vistazo y mantén esto como la primera regla del orden. Las camisetas por ejemplo, son más fáciles: las puedes colocar unas al lado de otras enroladitas como si de toallas de mano se tratase. En la tarea de colocar la ropa doblada ayuda también el disponer de separadores en el armario.
- Si tienes prendas colgadas mejor que las tengas abrochadas que sin abrochar: primero, da otra imagen al abrir el armario. Y segundo, ocupará menos espacio, prueba y verás.
- No todas las prendas tienen por qué estar colgadas: las delicadas por ejemplo, es mejor tenerlas en la cajonera. Por ejemplo, lana y seda es mejor que estén en el cajón. La seda es muy delicada y convendría que estuviese incluso sin doblar.
- Una prenda, una percha y no cuatro prendas en una percha. No creas que por juntarlas en una ahorras espacio porque esa percha tendrá mayor volumen y además, estarás maltratando tu ropa. Si tienes muchas prendas una solución estupenda son los organizadores: hay de todo tipo y tamaño, que se adaptan a cualquier necesidad y además son económicos. Si eres mañoso y se te dan bien las manualidades incluso puedes encargarte tú de hacer esos separados y organizadores.
- ¿Tienes pocos cajones? Puede pasar que tu armario no sea uno a medida y que el número de cajones sea reducido. Entonces la solución pasa por guardar la ropa en pilas: lógicamente, no deben ser muy altas porque acabarían cayéndose.
- El cajón de la ropa interior. Aquí ya entramos en terreno pantanoso porque los cajones de la ropa interior y el de los calcetines suelen ser siempre un desastre. Si el cajón es espacioso, lo que te recomendamos es un separador para tener delimitada cada tipo de prenda.
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