Mazo de juez dictando sentencia

Un tribunal lo confirma: el avalista del inquilino no tiene que responder si no aceptó las prórrogas del alquiler

Firmar como avalista puede parecer un compromiso limitado a garantizar que el propietario cobrará la renta si el arrendatario deja de pagar. Sin embargo, cuando el alquiler se prolonga más allá de la duración inicial, surge una pregunta cuya respuesta no siempre es evidente: ¿seguirá respondiendo de las deudas que puedan generarse? La Audiencia Provincial de Murcia abordó esta cuestión en una sentencia del 20 de marzo. La obligación se limita al plazo para el que fue constituida (en el caso resuelto fue de seis meses de duración inicial) y no existía ninguna prueba de que el fiador hubiera aceptado responder también durante las prórrogas.
Fachada del Tribunal Supremo

El fiador no necesita consignar rentas para recurrir si no cuestiona el desahucio

El Tribunal Supremo ha aclarado una duda que estaba generando cierta inseguridad en los procedimientos de desahucio por falta de pago: ¿puede exigirse al fiador que consigne las rentas adeudadas para poder recurrir? La respuesta es no, al menos cuando ese fiador no impugne el desahucio ni la resolución contractual, sino únicamente su responsabilidad como garante. Así, la sentencia del alto tribunal fija un criterio relevante sobre la aplicación del artículo 449.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil en los procedimientos de desahucio con acumulación de reclamación de rentas frente a arrendatarios y fiadores.
La responsabilidad y el alcance del avalista en un contrato de alquiler

La responsabilidad y el alcance del avalista en un contrato de alquiler

El propietario puede pedir garantías adicionales a la fianza para reducir el riesgo de impago de un inquilino, como por ejemplo un avalista. Se trata de una figura que se encargará de responder del cumplimiento del contrato y de las posibles deudas, aunque es posible limitar el alcance del aval. Para evitar sustos, lo mejor es dejar la responsabilidad y el plazo por escrito, y conocer las obligaciones que hay en cada caso.
Qué supone ser avalista de una hipoteca, explicado por los notarios

Qué supone ser avalista de una hipoteca, explicado por los notarios

El aval es una garantía personal que puede exige el banco a un tercero cuando una operación hipotecaria tiene más riesgo del habitual, ya sea por el plazo, la cantidad prestada o las dudas sobre la solvencia de quien solicita un préstamo. Pero, según explican los notarios, ser avalista supone responder del pago de la cuota en caso de que el deudor no lo haga, y tanto con los bienes presentes como futuros. Además, podría ser un impedimento a la hora de pedir un préstamo y se puede heredar. No obstante, hay fórmulas para limitar los riesgos.