El caso de Màxim Huerta o cómo puedes cometer fraude fiscal sin que haya delito
En menos de siete días, la vida de Màxim Huerta ha dado un giro de 360 grados. Si bien rotó 180 grados el 6 de junio al jurar cargo como ministro de Cultura, este miércoles giraba otros 180 grados para volver abandonar el ministerio. ¿El motivo? Conocerse que creó una sociedad para declarar sus ingresos entre 2006 y 2008 y con la que eludió al fisco 256.778 euros. Hacienda se lo reclamó y, aunque Huerta interpuso un recurso, tuvo que acabar pagando 365.939 euros. Aunque no es delito, es la prueba de que Hacienda siempre gana.