El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, y el secretario jefe del Tesoro, Darren Jones

Histórico plan de vivienda en Reino Unido: casi 60.000 millones de euros en 10 años

La ministra de Hacienda del Reino Unido, Rachel Reeves, ha anunciado un histórico plan de vivienda para fomentar la financiación y construcción de inmuebles sociales y asequibles. El Gobierno británico va a destinar 49.000 millones de libras (algo más de 57.000 millones de euros al cambio actual) durante los próximos 10 años, divididos en dos apartados: 39.000 millones de libras (46.000 millones de euros) directos por parte del Ejecutivo y 10.000 millones de libras (11.700 millones de euros) a través de la agencia gubernamental de vivienda, Homes England.
Vivienda social en Reino Unido

Los ayuntamientos británicos piden más vivienda social: fin al programa ‘Right to Buy’ y mayor inversión

Los ayuntamientos de Reino Unido y empresas públicas de viviendas social han elaborado un estudio que van a presentar al nuevo gobierno laborista para “despertar al gigante dormido de la construcción de viviendas". Entre las medidas que piden para construir más pisos de alquiler social están las de acometer una inyección de financiación, que empiece por 644 millones de libras (765 millones de euros), y exigen cambios en el programa ‘Right to Buy’, que permite a los inquilinos de pisos sociales poder acceder a la compra de la casa.
Londres

La construcción de 90.000 viviendas sociales en Reino Unido ahorraría dinero al contribuyente a largo plazo

Con el stock de viviendas sociales bajo mínimos en Reino Unido, la Federación Nacional Inmobiliaria de Inglaterra ha presentado un estudio que muestra cómo la construcción de 90.000 inmuebles sociales podría ahorrar costes a los contribuyentes a largo plazo. En concreto, la inversión de 11.800 millones de libras se amortizaría en alrededor de 11 años gracias al ahorro y a los ingresos fiscales extra. En la actualidad, 1,3 millones de familias están atrapadas en interminables listas de espera y el número de personas sin hogar no para de crecer, lo que implica más gastos para los ayuntamientos.