Información sobre vivienda y economía

El Banco de España lee la cartilla al sector financiero: estos son los deberes que le pone el regulador

Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España / Jorge Torés
Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España / Jorge Torés

El Banco de España es consciente de los esfuerzos que ha hecho el sector financiero en los últimos años para reforzar su solvencia y rentabilidad, pero sigue poniendo deberes al sector.

Y así lo ha hecho saber Margarita Delgado, subgobernadora del regulador financiero, en el XXVI Encuentro del Sector Financiero celebrado en Madrid.

"Es justo subrayar que, en los últimos cinco años, la banca española ha llevado a cabo un intenso proceso de saneamiento, recapitalización y reestructuración que ha mejorado notablemente la situación del sector en parámetros básicos como la calidad de sus activos o sus niveles de rentabilidad y solvencia", ha asegurado la número dos del regulador durante su comparecencia, para añadir a continuación las medidas que "es preciso implementar para poder aprovechar las oportunidades y afrontar los retos a los que se enfrentan. No hay espacio para la complacencia". 

Entre la larga lista de debers que ha puesto el Banco de España a las entidades destacan reforzar sus niveles de capital, seguir soltando lastre inmobiliario, aumentar la rentabilidad, controlar los dividendos que paga a sus accionistas y mermar aún más su estructura de costes. También pide más transparencia en la comercialización de productos y aumentar la inversión en tecnología ante la llegada de nuevos competidores como las fintech. Resumimos qué ha señalado de cada uno de ellos:

1. Reforzar sus niveles de capital

A pesar de los esfuerzos que ha realizado el sector (la ratio media sobre CET1 ha pasado del 9,8% en 2014 al 11,5% en 2018), "la banca española sería en estos momentosel ‘farolillo rojo’en una hipotética clasificación europea de niveles de solvencia medios. De hecho, la distancia entre el CET1 medio de la banca española y de la UE ha pasado de 200 a 300 puntos básicos en los últimos 4 años, lo que implica que la banca europea ha reforzado comparativamente más su capital que la de nuestro país".

Para reforzar el capital, el regulador propone aumentar el capital de forma orgánica y reducir los activos ponderados por riesgo mediante la mejora de la gestión y la calidad de los datos. 

2. Reducir más los activos improductivos

La banca está soltando millones de euros de lastre inmobiliario en los últimos tiempos, aprovechando el buen momento del ciclo y el apetito de los inversores. Así, el Banco de España detalla que ha reducido en un 60% los activos dudosos desde los máximos alcanzados en 2013, y en un 40% los préstamos morosos respecto al techo de 2012. 

A pesar de que el sector ha sido muy activo en la venta de carteras, el regulador pide más desinversiones para reducir costes (por ejemplo, de mantenimiento de esos portfolios) y poder centrar sus esfuerzos en otras áreas del negocio más rentables. 

3. Mejorar la rentabilidad... con fusiones a la vista

Este es uno de los caballos de batalla de la banca en los últimos años, como consecuencia de las políticas monetarias ultraexpansivas del Banco Central Europeo (BCE) que ha dejado los tipos de interés en mínimos históricos. En este sentido, el regulador reconoce que la rentabilidad media sobre recursos propios se situó el año pasado en el 8,5% (frente al 6,9% observado de media en la eurozona) y la rentabilidad sobre activos totales se quedó en el 0,6% (frente al 0,5% de la eurozona). 

El Banco de España deja la puerta abierta a nuevas fusiones, que "son una alternativa clara para mejorar la rentabilidad y la eficiencia", y a seguir reduciendo los costes operativos. Según reconoce el sector, es necesario conseguir que el negocio bancario sea rentable incluso en un escenario de tipos de interés en mínimos. 

4. Reducir costes y estructura

Delgado ha asegurado en su intervención que "todavía existre una potencial reducción de costes en lo que se refiere a número de sucursales", toda una señal de que el ajuste de oficinas todavía no ha terminado. Caixabank, de hecho, ha recalcado que prepara el cierre de más de 1.000 sucursales situadas en las zonas urbanas. 

Junto al cierre de oficinas, el regulador también destaca que los costes se reducirán solos a medida que vayan desapareciendo de los balances financieros los activos improductivos y los préstamos dudosos. 

5. Controlar los dividendos

Este ha sido uno de los mensajes en los que más ha insistido la número dos del Banco de España. En su opinón, "las políticas de retribución al accionista deben adecuarse a la necesidades de generación orgánica de capitalde cada entidad" y ha reprochado al sector una crítica: en muchas ocasiones las previsiones de dividendo en base a los resultados que comunican generan una expectativa al mercado excesivamente rígida, cuando el pago del dividendo debe estar en sintonía con los resultados y cambiar si éstos no cumplen las previsiones. 

"Evidentemente siempre existirán expectativas en los mercados; sin embargo, no debemos llegar al extremo de tratar dichas expectativas como si fueran cláusulas cuasi-contractuales. En mi opinión, cuando resulte racional desde un punto de vista económico conviene que las entidades ‘defrauden las expectativas’ con objeto de disciplinar al mercado".

6. Más transparencia en los productos y rigor al conceder préstamos

Delgado también ha recordado a las entidades la importancia de que "apliquen siempre una adecuada política de fijación de precios a nivel de producto o servicio. Estas políticas deben ser coherentes, exhaustivas y rigurosas para garantizar que el precio que se cobra por un producto o servicio se corresponda con su coste total, incluida la prima de riesgo inherente a cada tipo de operación.

Por otro lado, ha recalcado que "la búsqueda de negocios rentables no puede realizarse a expensas del rigor en la concesión de crédito. La experiencia histórica ha demostrado que la relajación en las prácticas de concesión acaba traduciéndose en aumentos notables de la morosidad a futuro". Así pues, pide a los bancos que los criterios a la hora de conceder financiación sean honestos, imparciales y profesionales, y que los procesos sean transparentes.

7. Más inversión en tecnología

Para luchar contra los nuevos competidores que están apareciendo en el sector bancario (como las fintech o las bigtech), el regulador pide invertir más en tencología y recomienda mejorar las bases de datos de los clientes, que será una pieza clave en el futuro. 

"La banca española presenta en términos relativos un elevado número de sucursales y tenemos un gran potencial de mejora en lo que respecta a acceso a servicios bancarios a través de internet o aplicaciones móviles. Por tanto, las entidades deben explorar esta vía para continuar ganando eficiencia sin perder clientela, aunque a corto plazo implique la necesidad de acometer inversiones en sistemas", ha explicado. 

8. Mejorar la política interna y la gobernanza

Por último, el regulador ha exigido al sector que opere "bajo un marco de gobernanza adecuado", a lo que ha catalogado como una condición necesaria para que todo funcione.

"Lamentablemente, en España hemos sido testigos del impacto que deficiencias estructurales en el marco legislativo de gobernanza de algunas entidades pueden tener no solo para las propias entidades sino para el conjunto de la sociedad. Por ello, más allá del cumplimiento de los diversos ratios prudenciales, considero que establecer mecanismos sólidos de gobernanza en las entidades financieras es una condición necesaria esencial para garantizar su solidez futura", ha señalado Delgado.

En este sentido, la subgobernadora del Banco de España cree que, aunque algunas entidades han tomado medidas, "en los consejos de administración existe margen de mejora en relación con la independencia, la dedicación y los planes de sucesión. Los consejos deben actuar como verdaderos órganos de control y supervisión de los gestores, no sólo como aprobadores formales de las decisiones tomadas en niveles más bajos". 

También considera que "la función de riesgos debe estar adecuadamente representada en el consejo y tener peso en la toma de decisiones de la entidad. Adicionalmente, se debe mejorar la integración del marco de apetito al riesgo en la gestión".