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El Supremo aclara que los gastos de urbanización no cuentan para librarse de pagar la plusvalía

Autor: Redacción

El Tribunal Supremo ha dictaminado en una sentencia del pasado 12 de marzo que los gastos de urbanización invertidos en un terreno rústico para convertirlo en urbano no pueden sumarse al valor de compra del terreno para así incrementar dicho valor y obtener una pérdida. Recordamos que el Constitucional estableció que es inconstitucional el cobro de la plusvalía municipal en aquellos casos de venta a pérdidas.

Aunque se trata de una sentencia esperada por la comunidad de fiscalistas, había criterios judiciales discrepantes sobre este tema, ya que la suma de los gastos de urbanización en el valor de adquisición de un terreno es, en muchos casos, clave para evitar pagar la plusvalía municipal.

“Estamos ante un caso muy habitual. Pensemos, por ejemplo, en un terreno rústico adquirido por 240.000 euros, y transmitido (cuando ya es urbano), por 360.000 euros. En el camino, el contribuyente propietario del terreno tuvo que pagar cuotas de urbanización por valor de 136.000 euros. De escrituras resulta una ganancia, pero si se tienen en cuenta los gastos de urbanización, la pérdida es evidente”, subraya José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico.

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana es el que dictó la sentencia que ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo. Dicho Tribunal, consideró que los gastos de urbanización del terreno no incrementan el valor de adquisición de los terrenos, pues el incremento ya se refleja en el precio de transmisión.

En cambio, el TSJ de Castilla y León había sostenido que los contribuyentes pueden sumar al valor de adquisición de la vivienda los gastos de urbanización, en el caso de un terreno que, cuando se adquirió, se encontraba en un suelo urbanizable ya programado.

Ahora el Supremo da la razón al TSJ de la Comunidad Valenciana afirmando que los gastos de urbanización no incrementan el valor de adquisición del terreno, con lo que no es posible evitar el pago de la plusvalía. Considera que los dos únicos valores a tener en cuenta en la comparación son el de adquisición y transmisión. “Y que no pueden tenerse en cuenta otros gastos realizados con posterioridad a la fecha de adquisición del terreno”, recuerda José María Salcedo.

En opinión del Supremo, los gastos de urbanización no deben considerarse como un mayor precio de adquisición, ya que se integran en el valor de los terrenos como un elemento del incremento de valor que se refleja en el precio de transmisión.

Estamos, en definitiva, ante una sentencia a tener muy en cuenta a la hora de determinar en qué casos ha existido incremento del valor del terreno, y en cuáles no. La tendencia del Tribunal Supremo es la de tener en cuenta únicamente el valor de adquisición y transmisión del terreno, sin posibilidad de añadir otros gastos asumidos con posterioridad.

Además, debe evitarse la tentación de acudir a las normativas de otros impuestos (principalmente, IRPF e Impuesto de Sociedades), a la hora de determinar la existencia de una ganancia o pérdida en la transmisión. De este modo, queda en entredicho la posibilidad de deducir los gastos de notaría, registro, etc... si el fundamento para hacerlo es que, en otros tributos como el IRPF e Impuesto de Sociedades, dicha deducción sí es posible, concluye el abogado de Ático Jurídico.